miércoles, 15 de marzo de 2017

Nada (Carmen Laforet, 1944)

Sinopsis: Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar poblado de seres extraños y apasionantes y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos convergen en un diálogo dramático.  

Mi opinión: Esta es la lectura de marzo/abril del Club Pickwick, y es un libro al que tenía muchísimas ganas desde hacía ya bastante tiempo. El resultado ha sido excelente, pues me ha gustado incluso más de lo que esperaba. A la hora de leerlo choca bastante que fuese publicado bajo la dictadura franquista y que ganase el Premio Nadal (fue el primer libro en recibirlo), ya que por todas partes he visto un alegato feminista a favor de la liberación e independencia de la mujer, oprimida en un mundo de hombres violentos y miseria. Además, Laforet contaba en ese momento con 23 años, lo que demuestra ya desde un principio el carácter fuerte que debió tener esta mujer, de la que soy fan desde ya.

La acción se sitúa en la posguerra, al principio de los años 40 del siglo XX, pero no es el típico relato que hemos visto ya en un millón de películas y libros de bandos y política, sino una historia de lo más cotidiana, con gente normal que lo único que quiere es comer y salir adelante. Personalmente, muchos momentos me han recordado a historias que me contaba mi abuela sobre aquella dura época: el hambre, la violencia machista, la miseria y los contrastes entre clases sociales. Todo aquello que quedó después de la guerra y que se intentaba silenciar, como siempre ocurre en las dictaduras, escondiendo la mierda debajo de la alfombra para que nadie la vea, fingiendo un estado de bienestar que no existe (anda, mira, como ahora). Esos elementos, que tantas veces escuché contar a mis mayores, que estuvieron ahí viviendo el momento, se encuentran en esta novela, por lo que me ha resultado todo de lo más real, como si fuera una historia que podría haber ocurrido en la casa de al lado.

Mis sentimientos al leer Nada han sido muy concretos: tristeza y soledad. Desde el momento en que Andrea se introduce en el microcosmos del piso de la calle Aribau, oscuro, mugriento, con muebles viejos apilados sin orden, nos damos cuenta de lo sola que va a estar en ese ambiente opresivo, donde nada es como ella esperaba. Al poco de llegar conoce lo problemático del carácter de sus tíos y a su complicada tía Angustias y se le cae el mundo encima, porque esa es otra cuestión: familia numerosa hacinada, viejas rencillas, choque de ideas, celos... Bien podría ser el piso de Aribau y sus habitantes una metáfora de aquella misma España.

Al mismo tiempo tenemos el contraste con el mundo universitario, lleno de niños ricos que ni se han enterado de la guerra, que continúan en su mundo bohemio sin preocupaciones vitales; familias donde cada noche sobra comida en sus mesas. Es un ámbito en el que Andrea llega a introducirse, pero en el que se nota que tampoco acaba de encajar. Todo ello transmite una desolación infinita, que nos habla de lo difícil que es sobrevivir en sociedad y encontrar un lugar en el mundo.

Los personajes son todos catastróficos, desequilibrados y agobiantes, en especial Román y Juan, los dos violentos tíos de Andrea. Los personajes de la abuela y Gloria (tía política de Andrea) son los que más me han gustado; tienen sus momentos de bondad y victimismo, pero a la vez son grandes confabuladoras, en especial Gloria, muchas veces por mera supervivencia. La narración es en primera persona, contada por Andrea, y por lo tanto ella parece la más sensata en un principio, porque es lo que obviamente quiere dar a entender. Pero acaba teniendo también su carácter, sus momentos ácidos y sus pensamientos de asco y odio hacia todo lo que la rodea. Vaya, lo que viene a ser una persona real, que aquí todos tenemos nuestros claroscuros, oiga. Pero hay algo que me ha gustado mucho de Andrea, y es que encarna la rebeldía de la mujer frente al sistema, es una reivindicación del feminismo en sí misma: estudia, lee, fuma, sale sola, no le gusta ir a misa, se opone al carácter de sus tíos, no quiere casarse con el primer pretendiente que aparezca, es libre, es inteligente, es... todo lo que la mujer no podía ser en esa época. Por eso resulta tan fascinante que este libro pasara la censura.

Los momentos que se desarrollan dentro del piso, con estas gentes desagradables, son las partes del libro que me han parecido más realistas; se llega a sentir miedo y angustia. Luego también me han gustado mucho los pasajes en los que Andrea se dedica a vagabundear en mitad de la noche, descubriendo Barcelona. Las descripciones me hacían sentir que podía realmente ver lo que el personaje veía.

Nada me ha parecido sobre todo una novela valiente. Además es muy absorbente, se consigue transmitir toda la desgracia acaecida a los personajes y su entorno, hacer que te lo creas y que desees leer más y más para conocer de qué manera puede acabar todo eso. Podría decirse que es un libro que pesa, que mientras se lee se nota cómo cae en toneladas sobre la cabeza y los hombros toda esa opresión y desdicha. Sin duda un acierto de lectura, una novela en la que voy a estar pensando mucho tiempo.



3 comentarios:

  1. Me ha encantado la reseña Carol!! Casi la sacamos a la vez xDD
    Estoy muy de acuerdo contigo, este libro es sorprende en muchos aspectos. A mi lo que más me fascinó de Andrea es que nunca es lo que parece y cuando crees que la conoces te sorprende con otra cosa.
    Escuchando el podcast de la Milana Bonita comentaban que en Andrea se hacía también una crítica a esa burguesía a través de ese mendigo al que odia y debe dar dinero o los niños que le piden para comer y trata con desprecio... No sé, es un personaje lleno de matices, fascinante.
    Gloria la pobre me daba pena y risa la mismo tiempo xDD
    En fin, un novelón increíble, totalmente opuesto a lo que me esperaba
    Bsazo compi!

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  2. Muy buena la reseña. Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas. Ha sido una novela que me ha sorprendido, no esperaba que me fuera a gustar como lo ha hecho. La verdad es que no la empecé con buen pie, esa atmósfera tan opresiva me creaba al principio un malestar que no podía avanzar en la lectura pero una vez pasados los primeros capítulos me metí en la historia y ya no podía parar de leer.
    Por cierto, he odiado mucho a casi todos los personajes pero eso ya lo hablaremos en profundidad en el club el mes que viene.
    Besos!

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  3. coincidimos!! también me ha gustado mucho y me alegro de haberlo compartido con el club! Besos

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