domingo, 21 de mayo de 2017

Reflexión: la vergüenza y la culpa

Últimamente estoy pensando mucho en este tema, en el de la vergüenza y la culpa, concretamente al leer un libro que gusta a todo el mundo o que nos han recomendado y a nosotros no nos acaba de cuajar. En serio, ¿por qué sentirse mal o culpable? ¿Es que hemos firmado en algún sitio que a todos nos tienen que gustar las mismas cosas? A mí antes me pasaba, me avergonzaba leer el libro del momento o el clásico imprescindible y que no me gustase. Pero ya no me pasa. ¿Por qué? Porque me di cuenta de que es ridículo, que es imposible y absurdo que al 100% de la población mundial le gusten o disgusten los mismos libros. Si existe diversidad literaria creo que es porque hay un público para todo y no tiene porqué ser algo malo. Quiero, desde este post, animar a la gente a que no le pase eso: no os sintáis culpables u os avergoncéis porque no os guste un determinado libro. Vosotros dictáis vuestras propias normas. Antes de continuar con esta reflexión quiero aclarar que no escribo esta entrada pensando en nadie ni queriendo atacar a nadie, lo hago porque día a día veo en las redes y en la vida real casos como los que os voy a escribir y me parece una práctica infame. Simplemente quiero manifestar mi rechazo hacia ese comportamiento que todos hemos sufrido y sufrimos alguna que otra vez, porque esas burlas rozan el acoso y la intolerancia.

LA ARDUA LABOR DE TENER QUE JUSTIFICARSE

¿Sabéis lo que más me molesta una vez habiendo asumido hace años que me gusta lo que me gusta y punto? Pues tener que justificarme una y otra vez porque las mentes obtusas de siempre no entiendan que para gustos los colores y para colores las flores. ME A-GO-TA. ¿En serio tengo que explicar hasta el día del juicio a las mismas personas una y otra vez por qué me divertí con El código Da Vinci o por qué odio Rayuela? ¿O que El Quijote no me pareciera para tanto? ¿O que haya leído Los pilares de la tierra tres veces? ¿En serio? Muy a menudo me pregunto de dónde sale esa prepotencia y ese creerse especial y más listo despreciando los gustos de los demás (y hablo de libros porque generalmente este es un blog de libros, pero todo esto es aplicable a cine, series, música, ropa, comida, preferencias viajeras...). Nadie tiene la razón absoluta, solo disponemos de nuestros gustos.

Bueno, pues eso, que cansa. Y queda ridículo por parte del instigador cultureta. Yo asiento con la cabeza por fuera y me descojono por dentro, que lo sepáis. Pero a veces también me cabreo, y es por la simple razón de que me parece una falta de respeto grave eso de "pero explícame eso de que no te gustó este liiibrooo" o "¿de verdad te gustó Los Juegos del hambreeee? ¡Si eso es para chiquillooos!". (Nota: leer estas dos frases poniendo voz de gilipollas). Pufff... qué agotamiento. Son dos preguntas que se pueden hacer, claro que sí, pero de otra manera, sin recochineo y aceptando que si te justifican una respuesta del modo que sea, lo más lógico es respetar esa otra opinión, porque nadie rige con obligaciones y normas los gustos mundiales, que yo sepa. Nadie es nadie para decirte lo que te tiene o no te tiene que gustar ni humillarte por ello. Lo malo es que por culpa de esos imbéciles que nos quieren hacer sentir inferiores o más tontos, nos acabamos avergonzando de nuestros gustos. Con lo bonito que es aceptarse a uno mismo, decirlo y darse cuenta de que el mundo no se detiene por ello ni los cielos explotan. 

- Petición seria: no queráis dejar en ridículo a una persona por tener gustos diferentes. Aquí nadie es más listo que nadie, que todos nacemos igual: solos y en pelotas. Hasta los catedráticos.
- Petición seria nº 2: no os dejéis avergonzar por un cultureta cualquiera. La mejor bofetada para el ego es la indiferencia.

UN MOMENTO PARA CADA COSA

Ese es mi lema. ¿No os ha pasado nunca eso de leer un libro en un momento de la vida y releerlo en otro momento diferente y verlo con otros ojos? Además de creer que los gustos cambian y se depuran con los años, creo que los estados anímicos, la experiencia o la edad afectan mucho a nuestro modo de ver ciertos libros. Yo leí El retrato de Dorian Gray por primera vez con 13 años y no me gustó. Influyó mi edad, una mala traducción y un desconocimiento de la época y los clásicos que me llevó a no enterarme de gran cosa. Y me da igual que otra persona lo leyese a los 11 o 12 años y le cambiase la vida; en el momento que me quiere restregar eso por la cara con toda su superioridad de super listo/a me dice mucho del adulto en que se ha convertido.

Segunda parte de la historia: leí el mismo libro con 32 años, una visión más amplia de los clásicos y de la época victoriana, más madurez como lectora, una buena edición... y me encantó. Ahora es uno de mis libros favoritos. ¿Final feliz? En absoluto: todavía hay quién me pregunta que cómo es que no me gustó la primera vez, siendo como es un gran clásico, y que si no me gustó es porque de verdad no me gustan los clásicos. (¿Podemos insertar un facepalm aquí?... Gracias).

No creo que necesite explicar mucho más sobre este asunto. Si lees Bajo la misma estrella sin haber perdido a nadie cercano probablemente no te impliques emocionalmente y el libro no te diga gran cosa. Si lo lees habiendo sufrido el fallecimiento de un ser querido te va a afectar de algún modo. Ni siquiera puede que te haga llorar a mares, pero te va hacer pensar y recordar algunas cosas. Son dos puntos de vista creíbles, respetables y comprensibles.

MISMO AUTOR, DIFERENTES LIBROS

- Stephen King es uno de mis autores favoritos, fue el escritor con el que me inicié en la literatura para adultos de forma seria, he leído muchos de sus libros, me han gustado la mayoría y sin embargo no puedo con la puñetera Torre Oscura (me resulta una historia aburrida y con la que no acabo de conectar).

- Me encanta Jane Austen, pero Persuasión me parece su libro más insulso, y aun sin compararlo con otras obras suyas. Lo siento, pero cuando lo leí me pareció soso y anodino. No quiero decir que sea malo, si no  que es mi "menos favorito" (aquí influye mucho la horrible edición/traducción en que lo leí y mi bajo estado anímico de ese momento, que me afectó porque el libro era muy melancólico y tal vez en ese momento de mi vida no fue la mejor elección).

Y bien, ¿algún problema? Pues... no. El mundo sigue girando igual. Que te guste mucho un autor no significa que te tenga que gustar TODO lo que ha escrito. Hay que ser un poco objetivos también y elegir las obras en las que ha estado más inspirado o que más te hayan inspirado a ti, todo ello de forma subjetiva. Os he puesto dos ejemplos de libros que suelen gustar a todo el mundo y a mí no. Y lo mismo los leo en otro momento y me encantan. De hecho en el caso de Persuasión quiero hacerlo, pero con otra edición y en el momento adecuado. 

Todo esto es tan fácil de explicar poniendo el siguiente ejemplo: eres fan de los Rolling Stones. Tienen aproximadamente unos 27 álbumes de estudio. ¿No hay alguno que te guste un poco menos o no te diga gran cosa? Es imposible que te gusten todos por igual. Pues con los libros lo mismo. Y no hay que tener reparo en decir "me gusta este escritor o aquella autora, pero su libro 'tal' no me gustó". No es tan difícil.

LIBRO DE MODA HACE AÑOS Y QUE AHORA ES VERGONZOSO ADMITIR QUE TE GUSTÓ

Esto me pasó hace poco. Leí en marzo El cuento número trece y no sabéis la de opiniones que vi en Goodreads de tipo "me gustó en su día pero ahora no creo que lo hiciera", "me gustó pero no estoy seguro de si habrá envejecido bien", "me gustó, pero no tanto como a otros porque estaba de moda y no tengo por costumbre leer libros de moda" o "me gustó pero me da un poco de vergüenza decirlo". Vale. En todos esos comentarios sentí eso mismo: que las personas que los habían escrito respiraban vergüenza al hablar de ese libro y admitir que les gustó. Que sí, que es lo de antes que comentaba del momento, que puede que te gustase en su día y ahora no, pero si no lo has releído no lo sabes. O igual sí que lo sabes, pero ¿por qué te tienes que avergonzar de que te gustase hace diez años? ¿Por qué tienes que justificarte y admitirlo como si te estuvieses disculpando? ¿Por qué mientes? Era una versión más joven de ti que en ese momento disfrutaba con ese tipo de literatura y ahora no. Te has definido como lector, ¡enhorabuena! No veo el problema. Y si acaso te sigue gustando ese libro, ¿por qué no quieres decirlo? ¿Porque estuvo de moda y lo leyó todo el mundo y crees que caíste en la trampa y te dejaste llevar por la oleada de buenas referencias? Ah... me dices que no puede ser que te guste porque te guste y punto, ¿no? Pues es ridículo.

A mí me gustó, le di cuatro estrellas y no me da vergüenza, porque la vergüenza era verde y se la comió un burro.

LA ZONA DE CONFORT NO ES MALA

Constantemente veo a gente que quiere salir de su zona de confort y se lleva malas experiencias ahí fuera. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y vuelve a salir, y le sale mal. Y a veces, ¡milagro, sale bien! 

A ver, no me malinterpretéis, a veces es bueno salir de la zona de confort y se acaban descubriendo grandes novelas y géneros con ello, a veces mola arriesgarse y nos viene un soplo de aire fresco. Pero el problema está cuando quieres salir de tu zona de confort para leer el libro de moda, que no es de tus géneros favoritos, y no te gusta cuando lo acabas. La sensación de pérdida de tiempo es brutal, es una bofetada. Y lo peor es que ya lo sabías.

Salir de la zona de confort está bien a veces, pero cuando llevas 20, 30, 40, 50 años leyendo sin parar... ya sabes qué te gusta y qué no. Equivócate, pero que sea cosa tuya. No salgas de tu zona porque alguien te lo quiera imponer y hacer que te guste un libro que no tiene nada que ver tus preferencias. Para eso no salgas de tu zona de confort, porque tu zona de confort no es mala, ya la conoces.

Mi zona de confort es clásicos, fantasía y ciencia ficción. Eso no quiere decir que no picotee otras cosas, solo que esos tres géneros son con los que me siento más cómoda. Tampoco quiere decir que me guste absolutamente todo lo que se encuadre en esos géneros, porque la propia zona a su vez también se va definiendo. Un ejemplo: me apasionan los clásicos pero no acabo de verle la gracia a Henry James. 

Sé que no tengo vida para leer todo lo que quiero y eso influye en que me resista a abandonar mi zona de confort muchas veces seguidas, porque quiero leer lo que me gusta. Sinceramente, no veo nada de malo en ello, si al fin y al cabo la lectura es un disfrute.

No sé si me he explicado muy bien, pero quiero decir que si sales de tu zona de confort sea porque TÚ quieres hacerlo. Igual te sale bien, igual te sale mal, pero el viaje ha sido tuyo. Y si eres de esas personas que no quiere salir de su zona de confort jamás, no te avergüences, porque he visto gente que lo hace y me da mucha pena (y esto es porque siempre llega el típico de "¿pero solo lees clásicoooos?").

EL PUÑAL DE HYPE

Hoy día vemos libros por todas partes. Publicidad, YouTube, blogs, Twitter... ¡y hasta en librerías! XD

Bromas aparte: el exceso de información es masivo, la cantidad de libros nuevos que aparecen, que todo el mundo lee a la vez, que a todo el mundo le encantan... STOP! Para, para porque acabas creyendo que cada nuevo libro que vas a leer te va a cambiar la vida y luego te das cuenta de que no ha sido así. Te haces una idea exagerada y muy positiva sobre muchos libros y luego, o no te gustan cuando los lees, o te gustan pero no te parecen para tanto. 

Relájate, lee algún libro que descubras tú o del que no hayas visto opiniones. No puedes leer todos los libros del momento en una semana, engullirlos y no disfrutarlos. Y es que no pasa nada si no lo haces. Decídete por un título obviamente pensando que te va a gustar, pero no te vayas por las nubes, porque eso acaba siendo muy malo para ciertos libros. Y para ti, porque luego te frustras y crees que ya no disfrutas leyendo. Puede ser divertido dejarte llevar y leer el libro del momento, apuntarte recomendaciones... ¡Pero no bases todas tus lecturas en eso! El hype puede ser malo, es un arma de doble filo.

Y luego no te sientas culpable si acabas leyendo el libro del momento y no te gusta, te haya traicionado tu hype o no. No porque un libro esté en boca de todos tiene que gustar por igual y, de hecho, se agradece ver también diversidad de impresiones sobre un mismo libro.

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Y hasta aquí esta reflexión. Sé que el post ha quedado kilométrico, pero son cosas que estaba guardando desde hace tiempo y quería decir ya de una vez, porque me encuentro realmente cansada de muchas cosas. Al final el mensaje es: sé tú mismo y lee lo que te apetezca. Es normal que no todos los libros te gusten, a nadie le gusta todo lo que lee. Tienes que estar orgulloso de quién eres y de lo que te define como lector y persona (siempre que lo que te defina no sea comer cerebros o matar cachorrillos). Si tienes que responderle mal a una persona porque se ha reído de ti por tus gustos, hazlo. Y sin remordimientos. Que nadie te diga cómo vivir tus aficiones, porque son lo más íntimo, privado y personal que tienes, es la más pura esencia de ti mismo. Da igual si alguien no te entiende, tal vez el problema sea suyo. 

Ahora pensad en qué lado de la balanza estáis. Y pensad, pensad...

sábado, 13 de mayo de 2017

Charlie Bucket 1. Charlie and the Chocolate Factory (Roald Dahl, 1964)


29093190Argumento: El señor Wonka, dueño de la magnífica fábrica de chocolate, ha escondido cinco billetes de oro en sus chocolatinas. Quienes los encuentren serán los elegidos para visitar la factoría. Charlie tiene la fortuna de encontrar uno de esos billetes y, a partir de ese momento, su vida cambiará totalmente.

Mi opinión: Sigo con mi periplo de leer todo lo que me sea posible de Roald Dahl y este libro es uno de los más conocidos. La película de 2005 la he visto muchísimas veces porque me encanta y la tengo muy grabada en la mente, así que ahora me doy cuenta de que es una adaptación excelente, aunque se inventan al padre dentista de Willy Wonka, que en este libro no llega a salir (no sé si será cosa del segundo libro o si directamente se lo inventó Tim Burton).


Ha sido una lectura en inglés y me congratula anunciar que no he buscado nada en el diccionario. Es un libro que emplea un lenguaje sencillo, pero estoy muy contenta conmigo misma por esto. Además, creo que así me ha lucido mucho más, porque las canciones de los Oompa-Loompas riman por completo y son graciosísimas, cosa que no sé en la traducción cómo será (lo buscaré por curiosidad).


El libro me ha encantado y sin duda leeré la segunda parte, de la que desconozco todo argumento. Lo he pasado genial leyéndolo y ha habido momentos incluso en los que me he reído a carcajadas, porque el humor de Willy Wonka es muy trol, me encanta. Esta historia es un ejercicio de imaginación pura y dura, con todos esos inventos dentro de la fábrica. Es un libro divertidísimo, que de haberlo leído cuando era pequeña me habría flipado mucho. 5/5

miércoles, 3 de mayo de 2017

La letra escarlata (Nathaniel Hawthorne, 1850)


Resultado de imagen de la letra escarlata penguinArgumento: Ambientada en la Nueva Inglaterra de los puritanos del siglo XVII, La letra escarlata narra el terrible impacto que un simple acto de pasión desencadena en las vidas de tres miembros de la comunidad: Hester Prynne, una mujer de espíritu libre e independiente, objeto del escarnio público y condenada a llevar la «A» de «Adúltera»; el reverendo Dimmesdale, un alma atormentada por la culpa aunque digno de la estima general, y Chillingworth, un ser siniestro, cruel y vengativo, que maquina en la sombra.

Mi opinión: Esta es la lectura de mayo-junio del Club Pickwick. Me ha gustado mucho y me ha sorprendido porque esperaba algo mucho más denso y lleno de vocablos rebuscados, y en realidad me ha resultado ligero y, al ser de capítulos cortos, de lectura rápida. 


Creía que iba a ser en plan “el pueblo contra Hester Prynne” todo el tiempo, pero en realidad es un libro que habla del pecado de una forma muy alegórica. Además, hay sitio para los tres personajes principales: ella, Dimmesdale y Chillingworth; conocemos a los tres desde dentro durante la lectura y lo que mueve a cada uno de ellos.


El personaje de Hester me ha encantado. Es una mujer muy fuerte, que en realidad podría haber cogido un barco o una carreta y salir de ese pueblo, arrancarse la letra escarlata de sus ropas y cambiar de identidad, pero en cambio decide quedarse por amor a Dimmesdale y a las raíces que va plantando en el nuevo mundo. Dimmesdale, por su parte, me ha parecido un cobarde y no ha terminado de caerme bien (ni imaginándolo con la cara de Gary Oldman, que hizo de él en la peli del 95). Podrían haber huido, empezar de nuevo con su hija o que él confesase, pero prefiere permanecer en muda penitencia para conservar su carrera y cuando reacciona ya es muy tarde. A Chillingworth directamente le odié. También hay lugar en el libro para Pearl, la hija de Hester, todo un torbellino de niña que el autor se esfuerza, tal vez de forma exagerada, en presentar como casi diábolica por haber sido concebida fuera del matrimonio. No obstante, ese misticismo que rodea a la personalidad de la niña hizo que el personaje me gustase.

Hay muchas descripciones del pueblo, que no es otra cosa que Boston a sus inicios. Se explica la estructura jerárquica y el funcionamiento de aquellas primeras colonias, con los hombres destacados, los artesanos y granjeros, los indios y las costumbres de todos ellos. Además, aparecen personajes que existieron de verdad. Es una sociedad básicamente puritana, de las primeras vertientes estrictas, pero no por ello el libro me ha transmitido el agobio y oscuridad que esperaba, porque el castigo que se acaban poniendo los personajes es interior y privado. Aquí el escarnio trata más de los demonios propios y en realidad el libro es puramente psicológico. Todo ocurre años antes de los juicios por brujería y, aunque se nombra al Diablo y los akelarres, no es ni mucho menos el tema principal.

Si bien hay un par de capítulos que hablan de Chillingworth y son los que menos me gustaron, en general es una novela que he disfrutado mucho y hasta reelería en un futuro. Uno de mis capítulos favoritos ha sido “La niña junto al arroyo”, me han gustado mucho las descripciones del bosque, la luz, el paso del agua… En fin, una novela que me ha sorprendido para bien. 4/5

domingo, 30 de abril de 2017

Los libros de abril

Se me ha ocurrido hacer esta entrada recopilatoria con mis lecturas de abril porque hay algunas que no he reseñado, simplemente porque no tenía mucho que decir. Así queda como mini-reseñas. No sé si esto será habitual, pero este mes me apetece hacerlo.

Empecé con Una vacante imprevista, de J.K. Rowling, del que sí hice reseña, así que poco más que añadir, solo que me sorprendió para bien y me gustó mucho. Probablemente de lo mejor que he leído este año, de momento. 5/5

A continuación leí Hombres de armas, de Terry Pratchett, que es el 15º libro de Mundodisco y el segundo de la subsaga de la Guardia Nocturna. Me pasa una cosa con los libros de la Guardia, y es que los personajes me parecen asombrosos y me encantan, pero las tramas se me hacen muy largas. Me gustó y hubo momentos que me divirtieron, pero también hubo otros que sentía que no aportaban demasiado. En fin, mi corazón siempre será de Las Brujas y La Muerte. 3/5

Después leí Piotr, de Jan Terlouw, un libro de la colección Barco de Vapor (serie naranja) que leí de pequeña porque estaba en la biblioteca del colegio. Llevaba años buscándolo pero estaba descatalogado y hace poco lo encontré en una librería de segunda mano de mi ciudad por 2 euros. Así que más feliz que unas castañuelas, en seguida me puse con él. Una historia ambientada a finales del siglo XIX, en época zarista y en la que ya asomaban los ecos de la inminente revolución. Nos habla de la desigualdad de clases y explica muchísimas cosas sobre cómo funcionaba la Rusia de aquellos tiempos. Como aventura juvenil me parece increíble, nada edulcorada y perfecta para que los chavales se interesen por la geografía e historia. 5/5


El siguiente libro que leí es uno al que le tenía unas ganas locas, porque lo está leyendo todo el mundo y está gustando mucho, y además pertenece a uno de mis géneros predilectos (que últimamente tengo un poco abandonado a mi pesar): la ciencia ficción. Se trata de Futuros perdidos, de Lisa Tuttle. Es difícil hablar de este libro y no querer spoilear, así que voy a decir lo justo: que me gustó mucho, que me dio para pensar una serie de teorías que todavía me rondan la cabeza, que lo recomiendo y que en una relectura ganaría todavía mucho más. Imprescindible en su género y fuera, porque no es solo un simple libro de universos paralelos. Si bien no es perfectísimo, resulta ser muy interesante. 4/5

Vamos ahora con dos obras de García Lorca: Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. Me gustó tanto la primera que a continuación decidí leer una obra más de este autor, que no hay que olvidar el producto nacional. Me gustaron las dos, aunque más Bodas de sangre. Ambas tienen mucho más trasfondo del que parece a simple vista y nos hablan, entre otras cosas, del papel de la mujer campesina o de pueblos pequeños, las víctimas de la historia. 


A continuación me apetecía algo ligerito para leer del tirón y elegí el cuento de ¡Shrek!, de William Steig. Queda claro que inspiró la película de 2001 (y todo lo que vino detrás), porque aparecen algunos elementos comunes. Pero Dreamworks obviamente lo llevó más allá, ya que el cuento tiene tan solo 32 páginas, ocupadas en su mayoría por las fantásticas ilustraciones del propio autor, que me encantaron. La verdad es que es un cuento divertido. Tengo que confesar que la película no me parece para tanto. 3/5

Y por último, mi estreno con un autor que hace años que quería leer: Stefan Zweig. El libro, Mendel el de los libros. Me pareció una pequeña joya, también para leer del tirón prácticamente, o no, porque es de esas historias que hay que degustar y disfrutar mientras se leen. Me encantó la forma de narrar de Zweig y sin duda quiero leer más cosas suyas, su prosa es absorbente, descriptiva, triste y entrañable. Muy contenta con esta lectura. 5/5


Abril, como veis, ha sido un mes de géneros variados y libros que me han gustado bastante en general, así que lo cierro muy contenta con el resultado. Veamos qué me depara mayo; mañana mismo empiezo la nueva lectura del Club PickwickLa letra escarlata, y se avecinan otras lecturas conjuntas y no conjuntas interesantes. Pero eso será narrado en otro momento. ¡Felices lecturas!

martes, 25 de abril de 2017

Adopta una autora: "Los amigos" (Kazumi Yumoto, 1992)


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Sinopsis: En clase, Yamashita es el gordinflón, Kiyama es tan larguirucho que le llaman "espárrago" y Kawabe, el raro que cada vez que habla de su padre se inventa una profesión distinta. Los tres tienen doce años y una vida normal... hasta que la abuela de Yamashita muere. Entonces experimentan una súbita curiosidad por la muerte: ¿qué pasará después? ¿Qué expresión se le quedará a uno al morir? ¿Existirán los espíritus? En busca de respuestas, deciden espiar a un anciano que vive cerca del colegio porque han oído comentar a un adulto que morirá pronto. Sólo es cuestión de organizarse para no perderle de vista. Y de que él no se dé cuenta, claro.

Reseña: Hoy os traigo la reseña del primer libro que publicó Kazumi Yumoto, que también es el primer libro que leí de ella. Como ya sabéis, estoy participando en la iniciativa Adopta una autora y Yumoto es la autora que elegí.


Este libro se publicó en 1992 y yo lo descubrí de casualidad cuando fue reeditado por Nocturna en 2015 que, por cierto, es una editorial que poco a poco nos está trayendo más obras de esta autora japonesa. ¡Ya tenemos tres publicadas! Bueno, ya hace casi dos años que leí el libro, pero recuerdo lo mucho que me gustó y las sensaciones de ternura que me transmitió. Es una historia muy sencillita, ni siquiera el argumento es una novedad, pero me encantó la forma en que estaba narrada. Desde entonces no he dejado de recomendarlo y todavía no conozco a nadie a quien no haya gustado. Y lo más importante: me dejó con ganas de leer más cosas de esta autora.


Es una novela breve, casi para leer del tirón o en dos tandas como mucho. Los capítulos son muy cortos y el lenguaje muy ameno. Trata sobre la amistad, la muerte, la vida, la curiosidad y el dejar atrás la niñez. Es una historia bonita, muy emotiva y, el final, aunque no es ninguna sorpresa, me sacó alguna lagrimilla. Es difícil no sentirse identificada con lo que le ocurre a los tres niños de este libro, ese paso hacia la madurez al ser conscientes de repente de que la muerte nos rodea. La muerte es el gran tema recurrente en todas las novelas de esta autora, al menos hasta donde he leído, y su forma de tratarla resulta de lo más cercana.


Como veis, no es un tema que no se hubiera utilizado antes, pero considero que la gracia de esta novela reside en cómo narra Yumoto los hechos. Resulta todo creíble y natural, la forma en que cada chaval asimila sus sensaciones hacia la muerte es distinta, porque ellos lo son, lo que genera todavía más empatía con los personajes. Es sin duda un libro que destila nostalgia e inocencia, generando una conexión total con él.


El libro fue un éxito inmediato en Japón y fue llevado en seguida a la gran pantalla. La película no la he visto, pero me encantaría hacerlo por curiosidad, porque también fue todo un acontecimiento en la taquilla japonesa. Pero ya os hablaré más adelante de esta adaptación, porque no es la única novela de Yumoto que la tiene y me gustaría hacer un post sobre ello en el futuro.


Yo pensaba que cuando Nocturna editó esta novela era la primera vez que veía la luz en España, pero no es así. En los años 90 la editorial SM ya la publicó, solo que bajo el título de Tres amigos en busca de un muerto, que no sé vosotr@s, pero a mí me suena a comedia mala americana. Y nada más lejos de la realidad. Esto lo descubrí hace poco, cuando le comenté a mi amiga Lidia que había adoptado a esta autora. Me dijo que ella había leído este libro en el instituto y que le gustó mucho (a pesar del título). Resulta que todavía conserva el ejemplar (que por cierto, ni siquiera tiene ficha en Goodreads) y me lo ha prestado para este artículo, en el que os enseño una comparación entre esta edición antigua (en la izquierda de la foto y que se tradujo del alemán) y la nueva de Nocturna (con una traducción nueva del japonés original). Como podéis apreciar, ambas ediciones son muy diferentes, incluso cambian los tiempos verbales.



También os dejo esta imagen para que veáis ambas portadas: 





Y hasta aquí esta reseña en el recuerdo de Los amigos. Espero que os haya gustado. Pronto volveré con más entradas sobre Kazumi Yumoto y sus libros, así como otras curiosidades. Mientras tanto, aquí os dejo también la entrada presentación que hice sobre ella.

sábado, 22 de abril de 2017

Una vacante imprevista (J.K. Rowling, 2012)


16165611Sinopsis: La historia de esta primera obra de Rowling para adultos se centra en Pagford, un imaginario pueblecito del sudoeste de Inglaterra donde la súbita muerte de un concejal desata una feroz pugna entre las fuerzas vivas del pueblo para hacerse con el puesto del fallecido, factor clave para resolver un antiguo litigio territorial. 

Mi opinión: Hace ya bastantes días que acabé este libro e hice una reseña breve en Goodreads. No me atrevía a hablar más extensamente sobre él en ese momento, necesitaba madurar ciertas ideas y, en fin, aquí me lanzo con una opinión más completa. 


Decir que me encantó tal vez es quedarme corta. Me enganchó de principio a fin y me divirtió. Sí, me divirtió. Y no es un libro para divertirse, reírse y que te dé un subidón de energía. Me refiero al término "diversión" en el sentido de "disfrutar leyendo cada página", simplemente eso. Diversión pura por estar disfrutando de la lectura, una sensación de plenitud, de paz, de decir "me sumerjo en este libro y desconecto porque lo que me cuenta y cómo lo hace es impresionante y me interesa más que la vida real". Esas fueron mis sensaciones con Una vacante imprevista

J.K. Rowling escribe genial y, sí, deja bastante claro que hay vida después de Harry Potter. Le pese a quien le pese, me parece una de las mejores narradoras actuales. La forma que tiene de construir sus historias y personajes parece cosa de magia (en serio, sin bromas fáciles). Tiene una habilidad increíble para introducirte en una historia y darte las pistas justas para que quieras seguir leyendo y desentrañar el misterio y, en mi caso, siempre consigue sorprenderme. En la saga Harry Potter hizo igual, dejó pistas desde el primer libro, algunas hasta pasaron desapercibidas hasta una relectura, pero siempre supo cómo hacerlo para intrigarte y este libro no es una excepción. Es lo primero que leo de ella fuera del universo Harry Potter y he quedado más encantada todavía con su escritura. Ahora me faltan los de novela negra que escribió con el pseudónimo de Robert Galbraith (que no me gusta la novela negra ni policiaca, pero tengo que leerlos porque vienen de su pluma).

El retrato de la sociedad que hace en Una vacante imprevista es osado y real, con personajes mezquinos llenos de secretos. Lees el libro, te paras a pensarlo y te das cuenta que conoces a mucha gente que encaja en los perfiles de los diversos personajes de esta novela. En ese microcosmos que es Pagford hay materia para todos los gustos y disgustos, casi todos los personajes te acaban cayendo mal, pero son reales, así que al mismo tiempo no puedes dejar de admirarlos, porque todos tienen una cara oscura, un desarrollo perfecto, reacciones coherentes con sus personalidades y una construcción impecable. Leer Una vacante imprevista debe ser como espiar a tus vecinos, como si miraras a sus casas y sus mentes por una ventanita diminuta.

En este libro se va generando un efecto mariposa desde el principio, todo de forma muy sutil. Al principio tal vez no te des cuenta, pero la muerte de Barry Fairbrother en el primer capítulo es el detonante de un montón de cambios en la gente del pueblo. Todo está relacionado con él y es genial  ir dándote cuenta poco a poco, mientras las cosas empiezan a encajar.


Es una historia que nos habla de racismo, de marginación social, de machismo, de los problemas derivados de la baja autoestima, del bullying, la drogodependencia, la convivencia y los aspectos más comunes del día a día, todo desde un punto de vista muy abierto y sincero. Sin duda, es un libro que esconde mucho más de lo que parece en un principio. 
Las últimas cien páginas las tuve que leer del tirón, no podía parar, y hasta lloré en ciertos momentos de pura pena y tensión. Ha sido un gustazo leer a Rowling en una novela adulta, se nota que tenía ganas de hacerla y de dejar un poco de lado su faceta de escritura más juvenil. Se desquita en el lenguaje y con el comportamiento de los personajes; creo que todos los adolescentes de este libro son como se deben ver los gemelos Weasley o Draco Malfoy en su mente: adolescentes rebeldes, con problemas, proyectos y decisiones complicadas. En Una vacante imprevista les da la vuelta de tuerca del mundo real.No puedo decir más, para mí ha sido una grandísima lectura. No confiaba en que me gustase tanto y puede que la sorpresa también haya influido. He tardado muchos años en leerlo desde que salió, pero lo he leído en el momento justo, con una visión adulta, global y más madura de la que tenía en 2012, que es cuando se publicó. Ahora me gustaría ver la adaptación, que es una miniserie de tres capítulos. 5/5

martes, 11 de abril de 2017

Beauty and the Beast (Bill Condon, 2017)

Sinopsis: Cuenta la historia de Bella (Emma Watson), una joven brillante y enérgica, que sueña con aventuras y un mundo que se extiende más allá de los confines de su pueblo en Francia. Independiente y reservada, Bella no quiere saber nada del el arrogante y engreído Gastón (Luke Evans), quien la persigue sin descanso para intentar casarse con ella. Todo cambia un día cuando su padre, Maurice (Kevin Kline), es encarcelado en el castillo de una horrible Bestia (Dan Stevens), y Bella se ofrece a intercambiarse con su padre y queda recluida en el castillo. Rápidamente se hace amiga del antiguo personal del lugar, que fue transformado en objetos del hogar tras una maldición lanzada por una hechicera.

Mi opinión: Por fin el domingo por la tarde pude ir al cine a ver esta película, que era de mis grandes esperadas de 2017. Ya lo comenté en la entrada que hice sobre Cenicienta hace poco: soy una víctima de estos retellings de acción real, aunque no todos los que he visto me han gustado (y el de La Sirenita por ejemplo no me atrae en absoluto). Así que, ¿cómo no iba a ir a ver la nueva versión de mi película Disney favorita? Ay, qué cantidad de feelings desde el minuto uno. Sé que es una cuestión de pura nostalgia, tal vez, pero la verdad es que salí del cine encantada, llorosa y con ganas de que la película no hubiese acabado nunca.

Antes de continuar debo decir que la vi en V.O., que prácticamente todo lo que veo a estas alturas de mi vida, tanto de cine como de series, lo hago así ya desde hace mucho tiempo. Que proyecten películas en versión original me parece de las mejores medidas que han podido tomar las salas españolas, se agradece y mucho. Sé que está habiendo algunas quejas sobre el doblaje en castellano de esta película y, sinceramente, solo puedo remitirme al tráiler, porque es lo único que he visto doblado por curiosidad, y es cierto que con esa pequeña ración tuve suficiente. No me gustó lo que vi, por eso tenía clarísimo que si no proyectaban esta película en V.O. en mi ciudad no iría a verla. Pero por suerte sí la están proyectando en su idioma original. Además de que el doblaje en este caso en concreto no me gusta, creo que es un gran error doblar musicales.

Vale, y después de esta parrafada que probablemente no interese a nadie, sigo. Y es que quiero romper una lanza en favor de esta nueva adaptación, porque me ha parecido fantástica. Más adulta, bien realizada, con sus guiños y homenajes, con unos números musicales asombrosos y un casting inmejorable. Cuando empezaron a salir noticias antes del rodaje y dijeron que "Gastón va a ser Luke Evans", "Lumière será Ewan McGregor y Din-Don Ian McKellen", "La señora Potts es Emma Thompson"... yo no paraba de pensar "fuck yeah!". Las únicas reservas que tenía eran con Emma Watson, porque físicamente la veía desde el principio, pero como actriz siempre la he encontrado un tanto limitada. Pero bueno, la verdad es que al final me gustó, le da mucha personalidad a Bella y la hace todavía más fuerte y feminista. Y por Dan Stevens, su participación es más digital y vocal, pero no sabéis cómo me gusta verle fuera de Downton Abbey y sin parar de trabajar. Su transformación en príncipe al final de la película me daba mucha curiosidad, además, porque en la de 1991 sufrí un fuerte trauma infantil en ese momento, que recordaré por siempre. Me parece el príncipe peor dibujado de Disney con diferencia, habría preferido que se quedase de bestia, sinceramente. Y aquí el impacto no ha sido nada grave porque ya sabía qué actor era, pero quería ver que aspecto le daban. La escena me gustó, homenajea por completo a la animada.

También quiero decir que esta película, al tener un enfoque algo más maduro (y toques incluso del cuento original), retoca y mejora algunos puntos que en la versión animada no tenían mucho sentido cuanto te parabas a pensar ello, por ejemplo: ¿Cómo sube Bella a la bestia al caballo cuando le atacan los lobos? ¿Por qué hay una librería en el pueblo si solo hay una persona que lee? ¿Los 300 hermanos de Chip? ¿Cuántos años tenía el príncipe cuando lo hechizaron y por qué vivía solo? Todas esas cuestiones y más se ven resueltas en esta nueva película, que resulta más realista y lógica.

Así que sí, me ha gustado mucho. Sin entrar en debates de si hacía falta o no realizarla, y tratando de dejar comparación y nostalgia a un lado, creo que funciona perfectamente, que tiene mucho encanto y que aporta novedades y cambios jugosos, que no tienen porqué estar discutidos con la versión animada. Y también (casi se me olvida) se enriquece con canciones que no salían en la película de 1991 pero sí en el musical, que también tuve la fortuna de ver en teatro hace unos años. 9/10


miércoles, 5 de abril de 2017

Cuentos de hadas de Angela Carter (1992)

Sinopsis: Hubo un tiempo no muy lejano en que los cuentos de hadas no estaban destinados a los niños. Los relatos recopilados en este mítico volumen, a los que Angela Carter dedicó años de su vida, tampoco son para niños. En ellos encontraremos sangre, humor, sexo y muerte. No hay princesas ñoñas ni hadas maravillosas, sino jóvenes astutas, ancianas taimadas, chicas malas, hechiceras, parteras vengativas, mozas ladronas, novias rastreras, madres, hijas y hermanas raras. Solo una escritora tan radical como Angela Carter podría haber sido capaz de armar esta antología de relatos, todos ellos protagonizados por mujeres, una celebración del universo femenino a través de los tiempos, ilustrado con los grabados originales de la edición inglesa a cargo de Corinna Sargood.

Mi opinión: Cuando vi que Impedimenta había publicado este libro poco antes de las pasadas navidades me entró por los ojos en seguida. Su portada, la edición, el hecho de que este recopilatorio viniera de manos de Angela Carter... Lo tenía todo para gustarme, así que tardé poco en hacerme con él y por fin le he hecho hueco para leerlo. 

Bien, ocurre como siempre en los libros de relatos: unos gustan mucho, otros un poco menos y alguno nada de nada. Por eso no es un género que se encuentre entre mis predilectos, porque cada relato es una caja de sorpresas con una balanza en su interior. Y esa es la sensación que me queda. Son historias cortas, de entre una y quince páginas, y es verdad que algunas no me han dicho gran cosa, pero en general me ha parecido un libro entretenido e interesante para conocer los cuentos populares de otras culturas. No obstante, me gustó más otro libro que leí de la autora el año pasado, La cámara sangrienta, que sí tenía relatos originales escritos por ella, retellings siniestros. En este volumen del que os hablo hoy ella recopila, pero no modifica prácticamente nada.

Una de las lástimas de este libro es que son tantas y tantas historias (no las he contado, pero habrá 300 o más), que no se pueden asimilar todas y la mayoría acaban siendo olvidadas. Es cierto, ya he olvidado algunas o cómo acababan. 

La edición es preciosa, con esas ilustraciones tan originales que tiene, además de los extras (apéndices donde se cuenta el origen de cada cuento, un prólogo maravilloso que nos habla de los cuentos de hadas en general y el papel de la mujer en ellos...). Pero tengo que decir algo negativo, muy negativo: he encontrado faltas de ortografía en casi todas las páginas. Y estamos hablando de un libro de casi 30 euros. Hay para todos los gustos: tildes que faltan, cambio de género de personajes de un párrafo a otro, palabras omitidas (ejemplo: "cogió la y se la dio a su hermano"). En fin, que no esperaba algo así por parte de esta editorial, que suele cuidar tanto sus ediciones, y me encuentro sorprendida para mal y algo decepcionada en este sentido. Tenía que decirlo.

Bueno, un libro interesante pero con sus puntos turbios.

jueves, 30 de marzo de 2017

Cenicienta (Kenneth Branagh, 2015)

Sinopsis: Cuenta las andanzas de la Ella (Lily James), una joven cuyo padre, un comerciante, vuelve a casarse tras enviudar. Para agradar a su padre, acoge con cariño a su madrastra (Cate Blanchett) y a sus hijas (Holliday Grainger y Sophie McShera) en la casa familiar. Pero, cuando su padre muere inesperadamente, la joven queda a merced de unas mujeres celosas y malvadas que la convierten en sirvienta y la relegan a la cocina. Pero, a pesar de la crueldad con la que la tratan, está dispuesta a cumplir las últimas palabras de su madre que le dijo que debía "ser valiente y amable".

Mi opinión: En estos días que está tan en boca de todos la nueva versión de La Bella y la Bestia, he decidido ver esta reciente adaptación de Cenicienta que tenía pendiente. El extenso debate sobre la nueva moda de adaptar a acción real antiguos clásicos de Disney está muy candente, sobre todo porque estas nuevas películas se consideran innecesarias (la más prescindible para mí es El libro de la selva). Y vale, es verdad, que igual no las necesitamos y algunas son horripilantes, pero debo confesar que en ocasiones sale alguna a relucir que no tiene desperdicio. Y todavía me quedan confesiones, porque hoy es el día: me suele gustar bastante todo lo que hace Kenneth Branagh, tanto delante como detrás de las cámaras. Sí, quien me conoce bien sabe que soy un poco "doña a casi nadie le gustan las pelis que dirige Kenneth Branagh pero a mí sí, por ejemplo Thor", y resulta que esta versión de Cenicienta está dirigida por él, un motivo más que suficiente para mí para querer verla.

Y bien, sin más dilación decir que me ha gustado y que me ha sorprendido porque, sinceramente, esperaba mucho menos por simples prejuicios. Si hay algo que considero positivo en estas nuevas adaptaciones es que me resultan más realistas que las versiones animadas, más coherentes con la época que reflejan, tal vez dirigidas a un público no tan infantil y, por supuesto, muy actualizadas en su concepto general. Y todo eso lo tiene esta película, además de presentarse con unos escenarios y personajes muy cuidados. Tenemos a muchas caras conocidas, a medio reparto de Downton Abbey y a actores consagradísimos, pero debo decir que Cate Blanchett en su papel de madrastra brilla con luz propia. Enorme este personaje que, tanto en estética como en modales, así como en los planos que le hacen, me ha recordado mucho a las villanas de la época clásica: Norma Desmond, Bette Davis y tantas y tantas señoras del cine.

En fin, toda una sorpresa que he disfrutado. Puede ser un poco ñoña en algunas escenas, pero sin duda, para mí ha sido una película que funciona, que me ha entretenido pese a contarme lo que ya sabía (y eso dice mucho de ella), y que de momento es de todas estas nuevas adaptaciones la que más me ha gustado (a falta de ver La Bella y la Bestia). Bonita, bien realizada y muy entrañable. 7/10

jueves, 23 de marzo de 2017

Trilogía del Baztán 1. El guardián invisible (Dolores Redondo, 2012)


17238220Sinopsis: En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de la sección de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará de vuelta a Elizondo, una pequeña población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las cada vez más complicadas derivaciones del caso y con sus propios fantasmas familiares, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.

Mi opinión: Por favor, que alguien me diga dónde está la cámara oculta. Porque este libro es una broma, ¿verdad? ¿¡VERDAD!? ... Ah, que no lo es... [Insertar facepalm aquí]


Bueno, pues ya se deja ver que el libro no me ha gustado nada. Mucho tienen que cambiar las cosas para que esta no sea mi peor lectura de 2017, porque ahora mismo lo es y en el puesto de honor. Venga, os comento lo único que me ha gustado del libro y ya sigo con todo lo demás: la portada. Eso es indiscutible, tiene una portada preciosa y los otros dos libros de la trilogía también, pero como no pienso leerlos...


Debo decir que no soy muy fan que digamos de la novela negra, me parecen todas iguales, pero a esta decidí darle una oportunidad porque sabía que tenía un componente paranormal/mitológico y me llamó la atención. Además, mis padres vieron la película y les gustó bastante, y hablando con ellos, comparando las dos cosas, creo que puede ser mejor que el libro. Porque el libro está mal escrito y eso en la película no hay que sufrirlo.


Primero de todo, en el capítulo uno ya asoma una serie de topicazos de serie mala de asesinatos que echa para atrás, pero me dije "venga Carol, dale una oportunidad, que seguro que luego mejora". En la página 33 de la edición digital ya sabía quién era el asesino. Pero seguí dando una oportunidad a este... esto, porque en cierto modo me intrigaba el cómo y el porqué. ¡Ay, si hubiera sabido que todo eso no se aclaraba hasta el último (y ridículo) capítulo me habría ahorrado el resto! Y me lo habría ahorrado con satisfacción, porque esta es la novela más vacía y aburrida que he leído en mucho tiempo. Menos mal que a la vez es simple y se lee rápida.


A ver, para no hacer esta reseña tan tediosa e inútil como el propio libro, he decidido hacer una lista con todas las estupideces, tópicos y barbaridades que he tenido el (dis)gusto de leer en estas 339 páginas de sufrimiento y sopor. O igual sí que queda largo, pero necesito hacerlo:


1) La protagonista es la poli más súper-poli de Navarra y parte del extranjero, porque sí, estuvo una temporada en el FBI y es la más lista del universo (o eso cree, porque bien poco que lo demuestra en la práctica. Con decir que su hermana pastelera resuelve el crimen antes que ella...). Por supuesto, tiene un pasado traumático con infancia complicada, más la situación actual que la atormenta de no poder quedarse embarazada (ya hablaré de eso en el punto 11). En fin, típico personaje policial atormentado, antipático y lánguido que se regodea tristemente una y otra vez de forma egoísta en cosas que pasaron hace veinte años.


2) Tenemos un paraje precioso como es el Valle del Baztán, del que solo se nos dice que tiene un río y un bosque de hayas. FIN. Servidora ha estado en Navarra y cree que las descripciones que se hacen de la región son un flaco favor a esa localidad. Me dan ganas de volver para encontrar los paisajes que la autora me prometía y no me ha dado. Señor@s, si quieren ambientación lean a las Brontë, por favor, y luego tomamos un té y lo discutimos.


3) Cuidado, hay un momento en que se describe el pueblo de Elizondo, porque la acción transcurre allí en gran medida. Pero no nos emocionemos, que tan solo se enumeran los nombres de las calles y se nos comunica que están empedradas. 


4) El marido perfecto, americano, rico, artista, y a la vez agobiante con el tema del embarazo, es tan, tan, TAN de sobremesa de Antena 3, tan irreal, tan pánfilo que... que... no sé. Hasta se me acaban los adjetivos para describir tal fantoche.


5) Los personajes secundarios están tan mal llevados que es imposible sentir otra cosa hacia ellos que indiferencia. Se intenta en algunos capítulos contar algo de su pasado, pero es información inconexa e innecesaria.


6) Todos los hombres son malos o tontos. El único bueno, amable, sensible e inteligente es gay (que por mí perfecto, pero me refiero a que en este libro todos los hombres heterosexuales son unos cerdos a la fuerza, y la gente real no es así). Y bueno, tampoco es que este chico sea inteligente, más bien da la sensación de que se ha leído la Wikipedia. Bueno, de hecho parece que la mayoría de personajes se la han tragado (menos el marido de Antena 3, que se pasa el libro en la parra haciendo preguntas estúpidas).


7) El libro está lleno de datos innecesarios y aburridos, y se recalca una y otra vez que todo lo que sale en las películas y series tipo CSI es mentira. También se recalca en cada capítulo que la protagonista estuvo en el FBI, por si no te has dado cuenta las siete primeras veces que te lo dice.


8) En los crímenes el asesino deja un dulce típico de la zona encima del cadáver. Está elaborado con excelsa calidad. Solo hay una panadería en el pueblo. A la súper poli solo se le ocurre investigar un poco ahí hacia la mitad del libro, cuando ya llevamos tres crímenes. Y luego se vuelve a olvidar del asunto hasta el final.


9) Cantidad de momentos románticos ridículos que no me han provocado otra cosa más que vergüenza ajena.


10) Diálogos mal estructurados en los que los personajes vomitan frases de relleno con la propia voz de la narradora (¡nadie habla así en la vida real!), y en los que no se indica quién está hablando en cada momento, por lo que te acabas perdiendo en la conversación y llega a darte todo igual.


11) Un mensaje general que acecha como una sombra en el que se nos dice "¡Cuidado! ¿Eres una mujer y tienes más de 30 años? ¡Pues sepas que si no tienes hijos estás incompleta y eres una hereje de la vida!". Y no es que haya que leer esto entre líneas, es que lo llega a decir claramente.


12) Personajes irreales, tópicos y sin matices. No se les describe físicamente en general, no puedes empatizar porque no los conoces.


13) Argumento trilladísimo en que el asesino y el caso están relacionados con la súper poli y su familia.


14) Pinceladas de mitología vasco-navarra que pintaban demasiado bien y acaban quedando prácticamente en nada o se les da un trato ridículo.


15) Demasiadas subtramas innecesarias que en realidad no llevan a ningún sitio (y te das cuenta de ello enseguida).


16) El final es de chiste. Tiene hasta chascarrillos.


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Y de momento no se me ocurre nada más (bueno, creo que ya hay bastante, ¿no?). Lo siento, porque sé que es un libro que ha gustado a mucha gente y eso es algo que respeto (aunque ya me explicaréis el motivo XD), pero a mí me ha parecido soso, aburrido, mal llevado, mal escrito y que, sinceramente, no aporta nada a su género ni a la literatura. Espero no ofender a nadie con esta reseña tan negativa, pero es mi opinión, como veis suficientemente argumentada, y no puedo sentir otra cosa hacia este libro.



miércoles, 15 de marzo de 2017

Nada (Carmen Laforet, 1944)

Sinopsis: Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar poblado de seres extraños y apasionantes y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos convergen en un diálogo dramático.  

Mi opinión: Esta es la lectura de marzo/abril del Club Pickwick, y es un libro al que tenía muchísimas ganas desde hacía ya bastante tiempo. El resultado ha sido excelente, pues me ha gustado incluso más de lo que esperaba. A la hora de leerlo choca bastante que fuese publicado bajo la dictadura franquista y que ganase el Premio Nadal (fue el primer libro en recibirlo), ya que por todas partes he visto un alegato feminista a favor de la liberación e independencia de la mujer, oprimida en un mundo de hombres violentos y miseria. Además, Laforet contaba en ese momento con 23 años, lo que demuestra ya desde un principio el carácter fuerte que debió tener esta mujer, de la que soy fan desde ya.

La acción se sitúa en la posguerra, al principio de los años 40 del siglo XX, pero no es el típico relato que hemos visto ya en un millón de películas y libros de bandos y política, sino una historia de lo más cotidiana, con gente normal que lo único que quiere es comer y salir adelante. Personalmente, muchos momentos me han recordado a historias que me contaba mi abuela sobre aquella dura época: el hambre, la violencia machista, la miseria y los contrastes entre clases sociales. Todo aquello que quedó después de la guerra y que se intentaba silenciar, como siempre ocurre en las dictaduras, escondiendo la mierda debajo de la alfombra para que nadie la vea, fingiendo un estado de bienestar que no existe (anda, mira, como ahora). Esos elementos, que tantas veces escuché contar a mis mayores, que estuvieron ahí viviendo el momento, se encuentran en esta novela, por lo que me ha resultado todo de lo más real, como si fuera una historia que podría haber ocurrido en la casa de al lado.

Mis sentimientos al leer Nada han sido muy concretos: tristeza y soledad. Desde el momento en que Andrea se introduce en el microcosmos del piso de la calle Aribau, oscuro, mugriento, con muebles viejos apilados sin orden, nos damos cuenta de lo sola que va a estar en ese ambiente opresivo, donde nada es como ella esperaba. Al poco de llegar conoce lo problemático del carácter de sus tíos y a su complicada tía Angustias y se le cae el mundo encima, porque esa es otra cuestión: familia numerosa hacinada, viejas rencillas, choque de ideas, celos... Bien podría ser el piso de Aribau y sus habitantes una metáfora de aquella misma España.

Al mismo tiempo tenemos el contraste con el mundo universitario, lleno de niños ricos que ni se han enterado de la guerra, que continúan en su mundo bohemio sin preocupaciones vitales; familias donde cada noche sobra comida en sus mesas. Es un ámbito en el que Andrea llega a introducirse, pero en el que se nota que tampoco acaba de encajar. Todo ello transmite una desolación infinita, que nos habla de lo difícil que es sobrevivir en sociedad y encontrar un lugar en el mundo.

Los personajes son todos catastróficos, desequilibrados y agobiantes, en especial Román y Juan, los dos violentos tíos de Andrea. Los personajes de la abuela y Gloria (tía política de Andrea) son los que más me han gustado; tienen sus momentos de bondad y victimismo, pero a la vez son grandes confabuladoras, en especial Gloria, muchas veces por mera supervivencia. La narración es en primera persona, contada por Andrea, y por lo tanto ella parece la más sensata en un principio, porque es lo que obviamente quiere dar a entender. Pero acaba teniendo también su carácter, sus momentos ácidos y sus pensamientos de asco y odio hacia todo lo que la rodea. Vaya, lo que viene a ser una persona real, que aquí todos tenemos nuestros claroscuros, oiga. Pero hay algo que me ha gustado mucho de Andrea, y es que encarna la rebeldía de la mujer frente al sistema, es una reivindicación del feminismo en sí misma: estudia, lee, fuma, sale sola, no le gusta ir a misa, se opone al carácter de sus tíos, no quiere casarse con el primer pretendiente que aparezca, es libre, es inteligente, es... todo lo que la mujer no podía ser en esa época. Por eso resulta tan fascinante que este libro pasara la censura.

Los momentos que se desarrollan dentro del piso, con estas gentes desagradables, son las partes del libro que me han parecido más realistas; se llega a sentir miedo y angustia. Luego también me han gustado mucho los pasajes en los que Andrea se dedica a vagabundear en mitad de la noche, descubriendo Barcelona. Las descripciones me hacían sentir que podía realmente ver lo que el personaje veía.

Nada me ha parecido sobre todo una novela valiente. Además es muy absorbente, se consigue transmitir toda la desgracia acaecida a los personajes y su entorno, hacer que te lo creas y que desees leer más y más para conocer de qué manera puede acabar todo eso. Podría decirse que es un libro que pesa, que mientras se lee se nota cómo cae en toneladas sobre la cabeza y los hombros toda esa opresión y desdicha. Sin duda un acierto de lectura, una novela en la que voy a estar pensando mucho tiempo.