domingo, 31 de enero de 2016

Guerra y paz (Lev N. Tolstói)

Título original: Война и мир (Voyná i mir)
Año de publicación: 1869

Argumento: Guerra y paz tiene un amplio elenco de personajes, la mayoría de los cuales son introducidos en el primer libro. Algunos son personajes históricos reales, como los emperadores Napoleón y Alejandro I. El alcance de la novela es muy amplio, aunque se centra en la vida de cinco familias aristocráticas rusas. La trama y la interacción de los personajes tienen lugar alrededor de 1812, en el contexto de las Guerras Napoleónicas, durante la invasión napoleónica de Rusia por las tropas francesas.

Mi opinión: Esta lectura fue la lectura de enero del Club Pickwick y, ¡oh, dulce ironía!, yo misma voté por ella y defendí su victoria a capa y espada, creyendo que me iba a encantar, pero no ha sido como esperaba: desde el principio lo mío con Guerra y paz fue una relación de amor/odio muy intensa (l@s compañer@s del club lo saben bien y les agradezco, porque hemos estado todo el mes volcando nuestras idas y venidas, que no he sido la única que se ha sentido sobrepasada más de una vez y el apoyo ha ayudado mucho a leerlo). Me da rabia que no me haya gustado tanto como esperaba, porque había leído antes otro libro de Tolstói que me fascinó, Anna Karénina, y tenía muchas expectativas con Guerra y paz, pero no todos los libros de un mismo autor tienen porqué resultar iguales.

Desde el principio tuve mis más y mis menos con esta lectura. Los primeros capítulos me costaron muchísimo, porque se presentan todos los personajes y fue una confusión total de nombres, parentescos y apodos. Me hice mi genealogía en un papelito y seguí, llegando a coger el ritmo y sabiendo ya quien era quien, porque una cosa buena del libro es que los personajes son prácticamente los mismos todo el tiempo, y una vez los sitúas lo demás va rodado. Los capítulos de sociedad y marujeo me llegaron a gustar bastante, disfruté alguno de ellos mucho, con intriga y emoción.

Pero después empezaron a aparecer los capítulos de guerra con descripciones interminables. Al principio dije: "bueno, vale, sigamos a ver qué pasa". Pero poco a poco se me fueron haciendo más y más cuesta arriba. ¡Y cuanto más avanzaba más había! Entonces miré al libro a los ojos y le dije: "no eres tú, soy yo". Y es verdad, soy yo. Nunca me ha gustado la temática bélica para leer. Me cansa, me agota, me aburre... Y ya está. No me gusta. Así que esas partes se me empezaron a hacer insoportables desde el primer capítulo que las compone.

Para explicar mejor (incluida a mí misma) y poner en orden mis conclusiones, he decidido hacer una lista de contras y otra de pros (la de contras primero, porque las malas noticias es mejor darlas primero): 

**CONTRAS**

- Personajes planos y odiosos. Me han caído todos mal o me han dejado indiferente (y eso que hay para elegir y podría haber sido fácil que alguno me gustara. Pero no).
- Las partes de guerra con descripciones de batallas y artillería son muy pesadas e interminables, largas de más. Rompen todo el ritmo de la novela y algunas tuve que leerlas un poco en diagonal e incluso pasar de algunos capítulos y apañarme con el resumen que viene al final del libro para poder seguir, porque leerlas era el sopor máximo.
- Tiene altibajos pero en general me ha parecido un libro aburrido.
- Se hace incómodo que los personajes hablen tanto en francés o alemán y tener que estar constantemente consultando las notas (otra cosa que rompe el ritmo de lectura).

**PROS**

- Los capítulos de sociedad y marujeo son muy disfrutables (en especial en la primera parte del libro).
- La documentación histórica (aunque también se acaba alargando demasiado).
- Algunas reflexiones filosóficas.

*********

Y ya está. A continuación me dispongo a ver la serie, que tiene buena pinta y espero que esté más compensada y ligera. Ya contaré mis andanzas con ella. 

Y después partiré al oeste y seré siempre Galadriel. O algo.

jueves, 28 de enero de 2016

Dos cuentos infantiles cortos y algo siniestros (mola)

Estos días, para oxigenarme y descansar en algunos momentos de la lectura de Guerra y paz, he estado compaginando con dos cuentos cortos, un relato y un cómic. Empiezo reseñando los cuentos.

Barba Azul (Charles Perrault)

Sinopsis: Narra la historia de Barba Azul, un noble adinerado que tiene por costumbre poner una prueba a sus esposas la primera semana de matrimonio y asesinarlas si no la superan.

Mi opinión: Este es un cuento que descubrí en mi más tierna infancia en una versión que venía en los VideoCuentos Infantiles (y que no podía dejar de ver), pero nunca había leído el original, recopilado por Charles Perrault del folklore popular francés. 

Siempre me ha gustado este cuento por ser creepy a raudales, aunque el machismo no se lo quita nadie. Siempre he estado de acuerdo en contar a los niños los cuentos como son, siniestros y sangrientos, sin edulcorar. No entiendo la moda de moldear niños ajenos a la verdad que hay últimamente. A mí me ponían Barba Azul de pequeña (entre otras cosas mucho más terroríficas) y no he matado a nadie ni quiero hacerlo, soy una persona normal y en mis cabales. Así que curtan a los niños, oigan, que los están haciendo tontos.

Esta edición la saqué de la biblioteca y está ilustrada por Christoph Wischniowski. Todas las ilustraciones son en tinta negra y me gustaron bastante. El cuento la verdad es que se lee en cinco minutos.


Max y Moritz. Una historieta en siete travesuras (Wilhelm Busch)

Sinopsis: Max y Moritz está considerado uno de los cuentos más famosos y divertidos del mundo. Trufado de humor negro, y escrito en rimas en 1865, narra las siete fatídicas travesuras de los malvados Max y Moritz, antecedentes de todas y cada una de las parejas maléficas del cómic moderno, y precursores de la historieta literaria más gamberra. De la maldad del dañino dúo no se libra nadie. Viudas, maestros, gallos y gallinas, sastres, pasteleros y tíos carnales. Todos ellos caerán irremisiblemente bajo el tremebundo azote de sus crueles tropelías.  

Mi opinión: Este cuento está escrito en rima e ilustrado a todo color. Es muy, muy divertido y hasta me reí bastante en algunos momentos. Las rimas tienen mucha gracia y las ilustraciones, realizadas por el propio autor, son una maravilla, con un estilo clásico que me encanta.

Las travesuras de Max y Moritz son muy gore y el final todavía más, además no lo esperaba. Me encantan las historias que no se cortan un pelo, por muy infantiles que sean. 


viernes, 22 de enero de 2016

Series vistas en 2015 (y V): Downton Abbey (sensaciones generales 2010-2015)

Y ya acabo por fin este recopilatorio de series vistas en 2015. Ahora, como ya tengo blog iré comentando las series que vea en 2016 sobre la marcha. Y bueno, me he reservado para el final hablar de Downton Abbey, una serie que he llevado al día desde que empezó a emitirse en 2010 y que en 2015 nos ofreció su última temporada.

La foto es de la quinta temporada

Al principio iba a hablar solo de la sexta temporada, la final, pero me he dicho, "¿y por qué no hablar un poco de la serie a rasgos generales?". Y aquí estoy. Seré breve, pero espero que no me quede nada en el tintero. 

Creo que debería empezar hablando de mi relación con esta serie, y es que no sé qué me pasó, pero cuando la vi anunciar por primera vez me fascinó, me enamoraron los vestidos y los decorados y empecé a verla simplemente por eso. Luego, por supuesto, me ofreció muchas más cosas, por eso seguí viéndola. La primera temporada fue increíble y el resto... el resto tuvo demasiados altibajos, personajes inútiles o relegados al olvido (lo que era Bates al principio y lo que acabó siendo...), tramas mal llevadas e interminables, facilidad para el dramón (lo que he llorado yo con esta serie no lo sabe nadie)... Pero también ha tenido muchas cosas buenas, como por ejemplo:

- La factura visual no decayó en ningún momento
- La producción ha estado siempre muy cuidada
- Los actores son geniales (aunque los personajes no siempre lo son)
- La música es increíble, muy evocadora
- Los créditos son preciosos
- Me ha hecho reír y llorar
- Fue la precursora que me metió el gusanillo de los period drama (tal vez esta sea la razón más importante y que más tengo que agradecer a Downton Abbey)
- He aprendido mucho inglés british y me he educado el oído como con ninguna otra serie
- En definitiva he sabido apreciarla y la he llevado al día pese a los altibajos

Así pues, tengo mucho que agradecer a esta serie y sin duda es una de las más especiales que he visto, no ya por sí misma, sino por todo lo que provocó en mis gustos y las puertas que me abrió (gracias a ella también empecé a leer más clásicos).

La casa es en realidad el Castillo de Highclere. ¡Si vuelvo a Inglaterra debo visitarlo!

Y ahora, centrándome en la última temporada y en el capítulo final, que fue el especial navideño, pues lo mismo, bastantes altibajos. Hay tramas que me han interesado mucho y me habría encantado ver más explotadas y otras que, sinceramente, me han importado menos que una mosca que pasa. 

Y el capítulo final, bueno, me pareció bastante bonito, con todo muy feliz (esperaba alguna muerte radical pero al final no sucedió nada de eso, con lo bien que habría quedado el hecho de eliminar a Daisy). Se hizo justicia para algunos personajes que la merecían, en especial para el gran personaje más mejor de toda las serie: (mi) Thomas Barrow. Sé que ya no tengo edad para estas cosas, peno no puedo evitar fangirlear.


Al final de todo me quedo con lo positivo y con la sensación de que en definitiva es una serie que me ha gustado dentro de todo lo malo. El desenlace me ha parecido justo, aunque habría eliminado un par de romances tontos y precipitados.

Y poco más. No quería hacer una review temporada a temporada, más bien quería comentar lo que supone esta serie para mí y centrarme en su conclusión, y este es el resultado. Para más información sobre argumento, personajes, etc., dejo el enlace a la página de Wikipedia y también a la oficial, que está en inglés but it looks so fancy.

¡Adiós Downton Abbey, siempre te recordaremos!

miércoles, 20 de enero de 2016

Series vistas en 2015 (IV)

Vicious (1ª temp.; 2013)


Esta es una serie con la que me reí muchísimo, a carcajadas. Y eso es bastante difícil en mí, porque aunque una comedia me haga mucha gracia, no soy de las que se ríe de manera escandalosa. Pero Vicious tiene algo... no sé cómo decirlo... Es una sitcom de veintidós minutos por episodio y la temporada consta de seis, más un especial de Navidad cinco minutos más largo. Es una de esas series con risas enlatadas y eso me suele dar mucho miedo de un tiempo a esta parte, porque he intentado ver alguna serie británica de este tipo en el pasado y el resultado fue desastroso (Miranda, sin ir más lejos), y también porque ya no estoy acostumbrada a ver series con este formato. Pero como decía, Vicious tiene algo diferente que supo conquistarme.

Creo que es su frescura, su temática tan poco vista y el hecho de que uno de los protagonistas sea Ian McKellen, al que adoro. El otro protagonista es Derek Jacobi, de quien confieso no haber visto muchas cosas, pero cuyo papel en Vicious me encantó. Y ya que estoy hablando de los actores, cuidado, porque también participa Iwan Rheon, al que descubrí años ha en Misfits y que hoy en día hace un rol en Game of Thrones que es de mis favoritos. Además, el elenco se completa con Frances de la Tour, en el papel de Violet, y otros dos personajes eventuales, interpretados por Marcia Warren y Philip Voss. Es un reparto pequeñito pero de gran calidad.

Pero, ¿de qué va Vicious? Bueno, todo gira alrededor de Freddie y Stuart, dos hombres septuagenarios que componen desde hace casi cincuenta años una pareja gay algo peculiar, ya que su estilo de vida consiste en insultarse constantemente, pero eso sí, con mucho amor. La madre de Stuart, que llama a su hijo constantemente por teléfono, odia a Freddie, y eso que todavía no sabe que Stuart es gay y que Freddie no es meramente su compañero de piso, sino algo más. 

Freddie y Stuart son muy ingeniosos a la hora de insultarse y todo queda de lo más british. Algunos chistes son geniales, otros tópicos, pero tan bien interpretados que te tienes que reír. Todo ello está aderezado por unos compañeros y secundarios de lujo, unos personajes sorprendentemente bien construidos para los pocos minutos que tienen. Iwan Rheon es Ash, el vecino de arriba, que se muda en el primer episodio. El chico no tiene demasiadas luces y en ocasiones los protagonistas lo torean como quieren. Frances de la Tour es Violet, una amiga de Freddie y Stuart de toda la vida que no ceja en su empeño de encontrar al amor de su vida, lo que la lleva a cometer una locura tras otra. Los otros dos personajes son Penelope y Mason, otros amigos de la pareja, ella con demencia, él con un humor acidísimo, de esos que te sueltan una pedrada y se quedan tan anchos.

Como decía, me pareció una serie muy fresca, y al ser tan breve casi se deja ver sola. Hoy en día es más corriente que se hagan series con capítulos de cuarenta minutos o una hora, al menos así son la mayoría de las que sigo, por lo que me resultó muy agradable ver algo más corto y ligero. Y sí, me reí mucho, en especial con el capítulo tres, en que Downton Abbey juega un papel muy importante. El tipo de humor es británico total, ácido e ingenioso; además me gustó mucho que no se cortan ni un pelo a la hora de hablar de sexo o de la muerte. 

La segunda temporada también está ya completa y se emitió en el verano de 2015 (se supone que Vicious se va a realizar cada dos años), pero la tengo pendiente. A ver si saco hueco para verla y me gusta tanto como esta.

El Ministerio del Tiempo (1ª temp.; 2015)


Mira por dónde se coló una serie española, y es que no suelo ver muchas. Bueno, en realidad creo que no veo ninguna... Pero esta tenía muy buena pinta, los tráilers me llamaron mucho la atención y probé suerte con excelente resultado, porque la verdad es que me enganchó bastante. Oí decir que tenía similitudes con Doctor Who, serie de la que soy muy fan, y sí, viajan en el tiempo, pero también hay notables diferencias. Eso sí, el humor, en este caso español, que no falte, igual que al Doctor no le falta el humor british. Tienen unas cuantas caídas en El Ministerio del Tiempo que me gustaron bastante y en las que se ríen del propio país y sus tópicos con mucha gracia.

La propuesta es muy interesante, muy fresca y muy sorprendente para ser una serie española. Me gusta que se atrevan con la ciencia-ficción y de paso mezclen hechos históricos de nuestro pasado. En cada capítulo hay un caso que podría cambiar la historia y que el equipo protagonista deberá resolver viajando a la época pertinente a través de una de las Puertas del Tiempo. Eso sí, no se puede viajar al futuro porque el tiempo es el que es

El equipo principal está formado por Julián Martínez (Rodolfo Sancho), un enfermero que pertenece a la época actual; Amelia Folch (Aura Garrido), una joven del siglo XIX, muy adelantada para su época y una de las primeras mujeres que estudió en la universidad en España; y Alonso Entrerríos (Nacho Fresneda), un soldado de los Tercios de Flandes que aporta un toque bastante cómico. Les acompañan el director del Ministerio, Salvador Martí, interpretado por Jaime Blanch, a quien vi actuar hace unos años en el Teatro Principal de Alicante junto a Ramón Langa; la secretaria Angustias (Francesca Piñón), y otros dos agentes principales: Irene Larra (Cayetana Guillén Cuervo) y Ernesto Jiménez (Juan Gea). Todo ello aderezado con cantidad de rostros conocidos de nuestras pantallas en forma de cameos.

Es una temporada que me resultó bastante entretenida y acaba muy interesante, así que estoy deseando que estrenen la segunda, que está al caer. Eso sí, espero que mejoren la peluquería porque es un punto muy flojo que tiene la serie.

*********

Y nada más, mi siguiente publicación será ya la última parte de este recopilatorio de series vistas en 2015. Solo me queda una serie de la que hablar y le he reservado una entrada a ella sola, porque con sus más y sus menos, significa mucho para mí y además se despidió de nosotros estas navidades. Sí, hablaré de Downton Abbey.

lunes, 18 de enero de 2016

Series vistas en 2015 (III)

Jonathan Strange & Mr. Norrell (Miniserie 7 caps.;2015)


Por fin llegó a nosotros en el mes de mayo del pasado año la miniserie de siete capítulos de Jonathan Strange y el señor Norrell, basada, como es bien sabido, en uno de mis libros favoritos. La expectación era grande y el resultado no me defraudó para nada. Como adaptación es muy fiel y me encantó ver cómo todo lo que había leído cobraba vida y tenía rostros. El casting es ideal, los escenarios muy cuidados y el montaje muy acertado, ya que sabe mantener la intriga en todo momento.

El argumento es el mismo que en el libro: Gilbert Norrell, mago práctico en una Inglaterra donde ya no existe la magia desde hace tres siglos, desea volver a instaurarla en el país. Pronto sus habilidades se hacen notar y comienza a trabajar para el gobierno, inmerso en las Guerras Napoleónicas. La prometida del ministro de defensa fallece repentinamente y Norrell la devuelve a la vida, abriendo para ello una peligrosa puerta entre el mundo de los duendes y nuestro mundo. A su vez, toma como pupilo al joven y floreciente Jonathan Strange, un mago de nueva hornada con un talento superior al del ególatra Norrell. Hasta ahí puedo contar.

Se ha comentado mucho que Bertie Carvel no gustaba como Strange, porque físicamente no se parece al del libro (al principio se rumoreó que podría haber sido Tom Hiddleston), pero a mí me gustó mucho. Me encantó su actuación porque creo que le da toda la vida y la esencia que había imaginado en Jonathan Strange cuando leí el libro. Para Norrell tenemos a Eddie Marsan, al que conocí en las películas de Sherlock Holmes de Guy Ritchie. Se mete en el papel de forma genial, y le da a Norrell toda esa vileza y enjutismo que le caracterizan. Y el villano es genial, tanto en la caracterización como en el trabajo del actor (Marc Warren). ¡El mejor malo desde Voldemort! El resto del elenco, como decía al principio, es genial (y muy amplio, así que no me voy a extender uno por uno).
Podría decir muchas cosas, pero serían todas positivas y tampoco quiero repetirme. Sin embargo, quiero reiterar mi entusiasmo con esta serie y lo impecable que me pareció su ejecución. Como adaptación es lo mejor que podía desear y sin duda se va de cabeza a mi top de "mejores adaptaciones". Y ahora tengo ganas de volver a verla.

Breaking Bad (Completa: Temps: 1-5; 2008-2013)


El año pasado decidí probar suerte con Breaking Bad, serie que para mí era la gran desconocida hasta el momento. Llevamos unos cuantos años que la gente no hace más que hablar de ella, pero nunca me había decidido a verla y, además, mis nociones eran muy escasas. Sabía que trataba sobre drogas y un hombre con cáncer terminal que se ponía a fabricarlas para dejarle un buen dinero a su familia después de morir, pero nada más. Y menos mal, porque me encanta que las series, libros, etc., me cojan por sorpresa. En fin, que cuando empecé a verla, libre de spoilers, ya no pude parar, caí de lleno en esa espiral de Breaking Bad en la que ha caído tanta gente, la vi entera en nada y pasó a formar parte de mis series favoritas de la vida.

El personaje principal es Walter White (Bryan Cranston), un profesor de química de instituto que vale para mucho más porque es un genio en la materia, pero se encuentra atrapado en este trabajo, en plena crisis de los 50 y con un cáncer de pulmón muy agresivo recién diagnosticado. No tiene seguro médico, tiene un hijo adolescente con parálisis cerebral y su mujer está embarazada de un bebé que no ha sido buscado. Un día, Walter da por casualidad con Jesse Pinkman (Aaron Paul), un antiguo alumno metido en líos de drogas, así que al bueno de Walter no se le ocurre otra que colaborar con él para ganar un dinero que dejar a su familia cuando él ya no esté. Así es como se hace cocinero de metanfetamina, mientras Jesse se encarga de la distribución. Pero nada es tan sencillo como parece, ya que la policía siempre les pisa los talones (y además el mandamás de antidroga es el cuñado de Walter), y las calles y el mundo del narcotráfico dan auténtico pánico. Pero Walter no tiene nada que perder...

Creo que hasta ahí puedo contar, porque lo interesante es ir viendo la evolución de Walter y de todos quienes le rodean, cómo se le va yendo de las manos, cómo se las ingenia para escapar de la policía y, en definitiva, cómo se va corrompiendo poco a poco a sí mismo y todo lo que toca. Pues eso mismo: Breaking Bad, es un título muy bien escogido. 

La serie me gustó más de lo que esperaba y siempre tuvo la capacidad de sorprenderme. Había oído decir que era bastante lenta, pero a mí me gustó el tempo; sí es lento pero muy cómodo de ver, porque la verdad es que pasan cosas aunque sea despacio y lo hace de forma lógica para ir preparándote para lo que está por venir. 

Los personajes, sobre todo los dos protagonistas, me encantan. Walter White me parece enorme, y Jesse Pinkman va sufriendo una evolución que me atrapó por completo. La familia de Walter (Skyler y Walter Junior) son personajes necesarios y con unos perfiles muy realistas. No siempre me cayeron bien durante la serie, pero sin ellos tampoco sería lo mismo. Un personaje que me encantó fue Hank, el cuñado de Walter, jefe del departamento antidroga y que en un primer momento va de machito, pero lo único que hace es ponerse una coraza. Un personaje muy, muy interesante.

A pesar de que la serie es muy dramática en general y bastante deprimente, tiene unos momentos de humor ácido y negro que son geniales. Destacan conversaciones entre Walter y Jesse, porque el segundo va siempre muy colocado y a veces eso le hace ser muy corto de miras. Y por el aspecto drama hay veces en las que casi me saca una lágrima y todo (esa charla en familia con el cojín en la primera temporada... pufff).

I love Breaking Bad. Hala, ya lo he dicho.

viernes, 15 de enero de 2016

Series vistas en 2015 (II)

Game of Thrones (5ª temp; 2015)



Hasta el momento es la temporada que más ha dado qué hablar, ya que es la que más se desmarca de los libros. Personalmente me encantó. Me gustan los libros, me gusta la serie y soy perfectamente capaz de separar ambas cosas, quedarme con lo mejor y lo peor de cada uno y disfrutar, siempre disfrutar, cada cosa a su manera. No entiendo a la gente que ve la serie solo para despotricar y no le encuentra nada bueno (y pierde diez horas al año en ello), en serio, me cansan, me aburren. No sé qué más quieren. Que adapten ellos los libros y a ver cómo les sale.

Como decía, hay notables diferencias entre los libros (Festín de Cuervos y Danza de Dragones) y esta temporada, pero a mi gusto, creo que la mayoría de cambios favorecen el ritmo y el entendimiento y no se pierde la gracia ni el objetivo narrativo en el proceso. Se mejoró, sobre todo, la trama de Tyrion Lannister, que en el libro es insoportable y casi no lleva a ningún sitio. Se cambió la de Jaime, que me lo mandan a Dorne a pasar calor (¡escenas rodadas en España!). Se cambiaron muchas más cosas y, entre ellas, la más sonada fue la línea de Sansa, uno de los nuevos rumbos que más me gustó y al que más sentido veo para el ritmo que lleva la serie. Se omitieron personajes que en el libro acabaron siendo bastante inútiles y prematuramente muertos, se mató a otros que están vivos en los libros, se añadieron escenas Más-allá-del-Muro que me pusieron los pelos de punta y me hicieron aplaudir. 

Es una temporada que me sorprendió mucho, hubo tantas cosas nuevas y cambiadas que ahora sé lo que sienten los que no han leído los libros cuando la ven, pero esa sensación me pareció vibrante y muy renovadora y me gustó mucho sentirla, así que indudablemente seguiré viendo la serie aunque haya sobrepasado ya la trama en la que están detenidos los libros ahora mismo. ¡Ya falta poco para la sexta!

Gotham (1ª temp; 2014-2015)



Gotham, la ciudad ficticia de Batman (que todos sabemos que es Nueva York), donde un Bruce Wayne prepúber se acaba de quedar huérfano tras el misterioso asesinato de sus padres, empresarios multimillonarios de renombre. La historia, por lo tanto, transcurre antes de Batman, así que además del pequeño Bruce nos encontramos, también de peques, a Selina Kyle (posteriormente Catwoman), Ivy Pepper (Poison Ivy), a un madurito Alfred y a los jóvenes Pingüino, Enigma y James Gordon, que empiezan a despuntar cada uno en su ámbito. Además, dos personajes nuevos de peso relativo y que no aparecen en el cómic: Fish Mooney, una de las mafiosas más in de la ciudad, y Harvey Bullock, el compañero de Gordon, que resulta ser un poli que... bueno, tiene sus métodos. Además, se presentan otros dos clanes de mafiosos, liderados por Maroni y Falcone, que creo que también son personajes nuevos. Con todo este plantel tenemos: guerras de mafias, corrupción, un Bruce Wayne que decide investigar por su cuenta el asesinato de sus padres, tramas policíacas con malos aleatorios y villanos del cómic y mucho más. Pinta bien, ¿verdad? Pues se queda en agua de borrajas. La idea era buena, el cóctel prometía, pero me da la sensación de que estuvo muy mal llevado.

¿Cuáles son los problemas de Gotham? Pues uno de ellos es que empezó a abrir tramas indiscriminadamente y a sacar villanos prometedores del cómic en su ceguera por impresionar, por lo que se empezó a ir por los cerros y abandonó el hilo más importante que presentaba en un principio la serie (la guerra de mafias), para abordarlo de nuevo y de forma atropellada en los dos últimos capítulos de la temporada. Se dieron muestras del Joker y del Espantapájaros y luego se olvidaron. Se supo que se desarrollarían mejor en la segunda temporada, pero ya puedo adelantar que de eso nada, porque la estoy viendo y, bueno, me callo para evitar spoilear, pero vaya tela. Ya hablaré de ella cuando acabe.

El resultado se queda con una temporada que incluye muchos capítulos de relleno, situaciones confusas y forzadas y una línea argumental para Fish Mooney (Jada Pinkett-Smith) que resultó ser ridícula y que se fue cambiando radicalmente sobre la marcha hasta llegar a un desenlace metido con calzador, todo porque la actriz estaba "que me voy, que no me voy". Y al final se confirmó que se iba y hubo una apaño cutre, cutre, cutre para deshacerse de ella.

Es verdad que los actores están muy bien caracterizados, en especial Robin Lord-Taylor como el Pingüino, y que Cory Michael Smith lo borda como Enigma, pareciéndome de lo más interesante de la temporada, porque se muestra la verdadera evolución que le lleva a convertirse en villano. También es verdad que me gustó este nuevo y más joven Alfred de acción (Sean Pertwee), que los capítulos buenos son muy buenos y que la factura es decente, pero es una temporada con muchos peros, con muchos fallos de ritmo, con relleno... Y el personaje principal (sí, me atrevo a decir "principal", porque aunque la serie es muy coral hay un claro personaje conductor), James Gordon, interpretado por Ben McKenzie (al que no veía desde The O.C.), bueno, pues que este chico parece que solo tiene dos registros: la media sonrisa y la mala leche (con media sonrisa). Ya está, ya lo he dicho. Ya en The O.C. me parecía un actor un poco justo (lo siento, pero yo era de Seth Cohen), pero en Gotham hay momentos en los que no sé si reírme o llorar con su actuación. 

En fin, una temporada bastante desigual, como si quisiera haber abordado demasiado, con impaciencia, y luego no se hubiese sabido desarrollar. 

The Flash (1ª temp; 2014-2015)



Esta es una serie que empecé a ver sin demasiada confianza y ¡zas!, sin darme cuenta me atrapó casi desde el principio, aunque después del parón de Navidad 2014-2015 fue cuando subió enteros. Me encantó, me pareció trepidante y ejecutada de forma muy decente, aunque los efectos especiales sí es cierto que al principio eran más modestos y luego fueron mejorando. 

Cada capítulo, y son 23, acaba con una escena final sorprendente, no de tipo cliffhanger, pero sí de esas que te dejan con ganas de mucho más, generalmente dedicadas al villano de la temporada, lo que hizo que en prácticamente todos los finales de capítulo me echara las manos a la cabeza, cosa que no me ocurría por lo menos desde Lost.

No está basada en ningún cómic en concreto, sino que es más bien una amalgama de alguno de los momentos más destacables del ciclo de Barry Allen, el segundo Flash que salió en los cómics. 

The Flash surgió como spin-off de Arrow (serie que abandoné sin mirar atrás), pero se puede seguir perfectamente sin haber visto ésta. Al principio era un poco con la estructura de Smallville: con un villano por capítulo, cada uno de ellos autoconclusivos, y poco más. Pero hacia mitad de la temporada se empezó a definir un argumento central, con un villano principal y tramas entre los personajes con mucho más sentido de lo que parecía al principio. La temporada acabó prácticamente abierta, pero con vistas de desembocar en el Flashpoint, que culminó en los cómics con The New 52 (algo que desbarató todo el universo DC). Básicamente: realidades alternativas, viajes en el tiempo y metahumanos con poderes muy interesantes. 

Los personajes me gustaron todos excepto Iris, que me pareció algo pesada, indecisa e incluso tontaina. Por lo demás, los secundarios muy bien elegidos y los principales, brillantes. Grant Gustin está genial en su papel de Barry Allen/Flash, parece que haya nacido para ello; y Tom Cavanagh (actor al que descubrí años ha en Scrubs) como Harrison Wells/Eobard Thawne/Reverse Flash, me pareció memorable.

Por los villanos secundarios, me partí de risa cuando vi que los elegidos para hacer de Captain Cold y Mick Rory eran Wentworth Miller y Dominic Purcell, los hermanísimos de Prison Break reunidos de nuevo y escapando de una prisión en su primera aparición en The Flash. También es digna de mencionar la aparición de Mark Hamill como James Jesse/Trickster, quien ya había aparecido realizando el mismo personaje en la serie de The Flash de 1991.

En fin, muchos guiños a los cómics, un ritmo trepidante, un villano espectacular, una trama interesante... Vamos, toda una sorpresa. Creo que fue la serie que más me gustó y sorprendió en la temporada 2014-2015.

miércoles, 13 de enero de 2016

Series vistas en 2015 (I)

Poldark (1ª temp; 2015)


Me tuvo enganchada totalmente y no soy capaz de encontrarle defectos a grandes rasgos. Es un period drama y ya se sabe más o menos cómo son este tipo de series: todas tienen su componente de drama y de romance, pero esta tiene un punto de algo diferente, de algo más real en un entorno poco habitual. Y también tiene a Aidan Turner, que nunca viene mal. 

La base argumental es la siguiente: finales del siglo XVIII, Ross Poldark marcha a la guerra en Estados Unidos y se le da por muerto, pero tres años después regresa a su Cornualles natal para encontrar un mundo totalmente diferente a como lo dejó antes de su partida: su padre ha muerto, el negocio familiar, basado en la industria minera, está en la ruina y su prometida, Elizabeth, se va a casar de forma inminente con su primo, Francis Poldark, un ser enfermizo y con horchata en las venas en lugar de sangre.

Me gustaría destacar el personaje de Demelza (Eleanor Tomlinson), que es una chica muy dulce pero también muy fuerte, una heroína ideal, valiente y decidida, que llega desde la escala social más humilde, lo que precisamente forja su personalidad y le otorga una grandísima espontaneidad. Su papel tiene un gran peso durante toda la temporada y se le coge cariño sin poder evitarlo. Sinceramente, es el mejor personaje femenino de la serie.

En definitiva, vivo impaciente hasta que vuelva la segunda temporada en marzo de este mismo año (¿por qué tanto tiempooooo?), ya que esta primera me gustó mucho y además acaba con un cliffhanger de los que hacen pupita on the bottom of the heart. Lo digo: cuidado porque la serie es un dramón que para los de lágrima fácil puede resultar peligroso. Y eso me gusta, porque es real y porque no abusa de los desenlaces felices. Otros period drama en su lugar habrían solucionado algunos episodios de forma feliz, arreglando todos los problemas a última hora, pero Poldark no es así. 9/10

Being Human (Completa: Temps. 1-5; 2008-2013)


Mira, otra de Aidan Turner. Being Human son cinco temporadas bastante cortitas, aunque los capítulos duran una hora. En líneas generales me gustó bastante, en especial las tres primeras temporadas; la cuarta y la quinta podrían habérselas ahorrado y todos habríamos sido más felices. ¿Qué pasó? Pues que después de la tercera Aidan Turner se embarcó en el rodaje de El Hobbit y tuvo de dejar la serie. Y no sé qué más pasó pero hubo más cambios en el reparto además del suyo y los nuevos protagonistas no me cuajaron, las tramas de repente eran muy forzadas y la serie perdió toda la frescura que tenía al principio, convirtiéndose en lo que bauticé como "El Sopor". Pero la vi hasta el final. 

La premisa es interesante: Mitchell es un vampiro, George un hombre lobo y Annie un fantasma; los tres comparten casa y se ven envueltos en tramas con un clan vampírico maligno, liderado por el terrible Herrick, que busca la supremacía de su raza. Además: indagaciones en el pasado del fantasma para averiguar porqué sigue en el mundo de los vivos, la lucha interna del hombre lobo para conseguir ser alguien normal... Tintes dramáticos, comedia con encanto, un rimo muy dinámico y un objetivo muy claro entre los protagonistas: lograr en todo lo posible vivir como humanos normales e integrarse en la sociedad (de hecho, en España la serie se tradujo como Quiero ser humano).

Las tres primeras temporadas me gustaron mucho y creo que son las más coherentes. Es una serie entretenida, divertida y le cogí cariño a los personajes. Es un urban fantasy de estos cutres de la BBC, pero tiene momentos que me calaron muy hondo. 7/10

Daredevil (1ª temp; 2015)


Sí señores, por fin tenemos material decente relativo a Daredevil, y es que la película protagonizada por Ben Affleck en 2003 se dejó ver en su momento con un aprobado muy raspado y, a día de hoy, resulta bastante ridícula e infumable, al menos para mí. Incluso llevo unos años que no quería ni oír hablar de Daredevil, pero tuvo que llegar Netflix a solucionar las cosas. Trece capítulos, subidos en febrero de 2015, son los que componen esta primera temporada. Y ojo, porque se comenta que es la mejor serie sobre superhéroes que se ha rodado hasta la fecha: no hay más que ver las críticas. Con ese panorama no podía más que dejar atrás mis prejuicios y la mala impresión de la película y echarle un ojo.

He de confesar que al principio me costó cogerle el punto y al menos durante los tres primeros capítulos me pregunté si seguiría viéndola o si la acabaría aparcando. Afortunadamente continué, porque justo a partir de ahí la serie no hace más que subir, sobre todo desde el momento en que aparece Wilson Fisk, el King Pin de los cómics, interpretado por Vincent D'Onofrio. Es un Fisk más humano que nunca, en el que el actor consigue introducirse por completo, tanto en interpretación como en caracterización. Este King Pin es lo más aproximado al cómic que imaginaba para la vida real.

Pero, ¿y el antagonista? Matt Murdock, nuestro protagonista, el célebre personaje ciego de Marvel, abogado de día y justiciero de noche, está también interpretado con maestría por Charlie Cox, al que conocí por un breve papel años ha en Downton Abbey, creo que en la primera temporada. La verdad es que me sorprendió el actor, al que no había vuelto a ver desde que apareció en el célebre period drama, y me gustó mucho la visión tan seria y realista que aporta al personaje. La caracterización también es destacable, pues no vemos al Daredevil clásico con su traje rojo de cuernos desde un principio, en plan superhéroes que se cosen sus propias mallas, sino que asistimos casi al nacimiento del justiciero con una simple máscara que no es otra cosa que una tela anudada alrededor de la cabeza. Durante la temporada el personaje evoluciona y se dan razones reales para que decida vestirse con un traje/armadura.

Y es que en general la serie es muy realista y eso me encantó. Se puede situar en el género policíaco y de mafias perfectamente, no cae en el ridículo en ningún momento, los trasfondos de los personajes se muestran de manera creíble y se dan razones más que suficientes para que cada cual actúe como lo hace. Por momentos y debido a la seriedad de la que hablaba, parece casi más una serie de DC que de Marvel. Incluso me recordó al Batman más serio de Nolan, salvando las distancias.

Los actores son buenos en general y da la sensación de que todos aportan algo a la trama. A los buenos se les coge cariño y se sufre por ellos durante toda la temporada, y a los malos no es que se les coja cariño, pero personalmente me han gustado por aquello que comentaba de mostrar también su lado humano, sus motivaciones y creencias, no es en plan del típico "soy malo porque sí". Entre el elenco se pueden encontrar caras muy conocidas, como por ejemplo Rosario Dawson o Elden Henson, en el papel de Foggy Nelson, el amigo inseparable y socio de Matt Murdock.

En resumen, una propuesta interesante, con tramas sólidas y personajes creíbles. Es una temporada que puede resultar autoconcluyente pero que también deja las puertas abiertas a nuevas posibilidades. De hecho, volverá con la segunda entrega, también subida a Netflix al completo del tirón, en abril de este mismo año que acabamos de empezar. Y señoras y señores, ahí estaré yo. 7,5/10

lunes, 11 de enero de 2016

Un minuto de silencio por las series que abandoné en 2015

Arrow


Le dí una oportunidad porque The Flash es la serie que más me gustó de la temporada 2014-2015, y The Flash es el spin-off de Arrow. Además, ambas series tienen cameos la una con la otra en algunos capítulos, por lo que pensé que podía ser interesante/necesario ver Arrow (pero no es necesario). Lo intenté, vaya que si lo intenté, pero no pude llegar ni a la mitad de la primera temporada. Me estaba pareciendo cutre y aburrida y me dio pereza pensar en ponerme al día con las cuatro o cinco temporadas que tiene ya.

Better Call Saul


Hablando de spin-off, aquí tenemos el de Breaking Bad. Empecé a ver esta serie precisamente porque Breaking Bad es una de las que más me ha gustado en la vida. Pero amigos, este nuevo invento no le hace ninguna justicia. Y aun sin compararla, Better Call Saul resulta tan aburrida e insulsa como innecesaria. Aguanté dos capítulos y la mandé a freír espárragos. Vaya forma más tonta de prostituir a un buen personaje. Es la historia de Saul Goodman, el abogado de Walter White, unos añitos antes de conocer a nuestro Heisenberg, y de cómo llega a convertirse en ese abogado corruptillo y superviviente. Pero no me moló.

Fargo


Otra de la solo aguanté también dos episodios y decidí abandonar. La película me encantó en su momento y con ánimo empecé a ver la serie, pero es más lenta que el caballo del malo. Y deprimente. Y no me gusta Martin Freeman, que no hace más que balbucear y me pone nerviosa. En la segunda temporada no sale él. ¿Alguien sabe si podría pasar a verla directamente? Es que he oído campanas de que es otra historia en otra ciudad y con otros personajes, pero no sé si es verdad. Da igual, tampoco me entusiasma la idea. Debería volver a ver la peli y ya.

Hijas y esposas


Decidí verla justo después de leer el libro, que por cierto fue una de mis mejores lecturas del año. Igual es porque tenía la lectura muy reciente, pero la verdad es que me parecía algo lenta y sentí que no la estaba disfrutando. A todo esto sumo el hecho de que los actores no me gustaban y las actuaciones me parecían forzadas. El caso es que se me atravesó y aguanté un capítulo y medio (de cuatro). Tal vez si no la hubiese visto con la lectura tan reciente me habría enganchado más. Creo que este es uno de esos casos en el que la circunstancia tiene un gran peso.

Isabel


Vi la primera temporada y me gustó bastante, pero cuando empecé la segunda aguanté solo tres capítulos. A veces tengo un problema con las series/películas/libros históricos: yo estudié Historia. Con ese panorama lo lógico es que disfrutase con estas adaptaciones, pero me suele ocurrir lo contrario: que como ya sé lo que va a pasar me acaban aburriendo, a no ser que traten un episodio que me apasione muy mucho o que no conozca demasiado, o que sea ficción histórica. Puede parecer raro o ilógico, pero es la historia de mi vida. Y eso fue lo que pasó, que la serie empezó a aburrirme y me dio la sensación de que la segunda temporada no avanzaba; se enroca la trama con la expulsión de los judíos de Toledo y de ahí no sale. A veces pienso en retomarla, porque sé de buena tinta que en esa misma temporada aparece la reconquista de Granada y tengo curiosidad, pero me acaba dando pereza la idea.

SERIES ABANDONADAS/PAUSADAS PERO CON POSIBILIDADES DE SER RETOMADAS (I THINK SO)

Penny Dreadful


Vi la primera temporada y tres capítulos de la segunda. Desde el principio me costó engancharme y me estaba pareciendo muy lenta. Que tenga ocho capítulos y arranque en el cuarto me descolocó un poco. Lo mejor es la ambientación, el vestuario y que mezcle ficción con personajes de algunos clásicos de terror/misterio, como Drácula, Frankenstein y su monstruo (probablemente el mejor personaje), Dorian Gray... Pero sí, me parece muy lenta. Tiene posibilidades de ser retomada por curiosidad, pero no sé cuando.

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Y eso es todo, esas son las series que no fueron más allá en 2015. A ver qué nos depara el nuevo año. Haré un post próximamente con las series que sí vi en 2015 :)

sábado, 9 de enero de 2016

Operación U.N.C.L.E. (Guy Ritchie, 2015)

Sinopsis: Guerra fría, años 60. Narra las aventuras de dos agentes secretos que se parecen más de lo que creen: Napoleon Solo, de la CIA, e Illya Kuryakin, del KGB. Ambos se ven obligados a olvidar sus diferencias y formar un equipo cuya misión será poner fin a una misteriosa organización criminal internacional que pretende desestabilizar el frágil equilibrio de poder provocado por la proliferación de las armas nucleares. La hija de un científico alemán desaparecido es la clave para infiltrarse en la organización, encontrar al científico y evitar una catástrofe mundial. 

Mi opinión: Esta es una película que en principio no me llamaba demasiado, y es que Guy Ritchie es un director con el que tengo una relación algo extraña: hay películas suyas que me parecen para cogerlas y ponerlas en un marco, y otras que directamente tiraría debajo de un camión; no tengo término medio. Y a día de hoy son más las que no me han gustado que las que sí, así que cada vez que sale una película suya lo que me provoca es pereza e incertidumbre. Y es lo que me pasó cuando estrenaron Operación U.N.C.L.E., porque además vi el tráiler y no me llamó, pensaba que no era para mí... Y no podía estar más equivocada. 

La empecé a ver el otro día en casa (¡qué error no haberla visto en el cine!), un poco "obligada" por mi marido que sí quería verla, y a los pocos minutos me descubrí a mí misma disfrutando como si acabase de estrenar zapas. Me ha gustado tanto que hasta le estoy dedicando una entrada para ella sola, nada de recopilatorios de pelis vistas. Y es que tiene de todo esta película, como por ejemplo:

1) Tirolinas
2) Forcejeos en aseos públicos
3) Acentos rusos


Esos tres ingredientes no pueden faltar en una película de acción/espías. Pero cuando ya te enteras de que está basada en una serie británica de los años 60 (El agente de CIPOL) es cuando te derrites y piensas que has nacido cuarenta años tarde. Pero no pasa nada, porque en la peli sale Henry Cavill. Y Armie Hammer. Y Alicia Vikander. ¡Hey, y Hugh Grant!

Por lo que he leído, la peli es un homenaje muy acertado a la serie, así que todos tranquilos. Por supuesto, tiene ese punto de humor británico que no puede faltar y tanto me gusta. ¿Lo mejor? Que cuando empecé a ver la película no sabía que tenía ese punto de comedia, así que me sorprendió mucho, me pareció muy fresca, divertida y con una estética vintage que quita el sentío

La verdad es que si lo piensas así en frío tampoco es que sea la cosa más novedosa del género, pero no sé qué planetas se han alineado, porque he tenido un flechazo con esta película. Mientras la estaba viendo experimenté esa sensación de "que no acabe nunca, por favor, podría pasar el resto de mi vida viéndola".

En definitiva: lo pasé genial y quiero segunda parte ya. O volver a ver esta. 8/10

viernes, 8 de enero de 2016

Retos lectores para 2016 (III): Desafío libros de colores

He decidido hacer también este reto (y ahora sí que sí creo que no voy a coger más), en el que ya participé en 2011 (superado) y 2012 (no superado), cuando tenía el otro blog. Es muy asequible, compatible con el resto de retos y un clásico de nuestros tiempos. Es el Desafío libros de colores, creado y organizado por Beleth, del blog Book Eater. Consiste en leer libros en los que en la portada predomine un color en concreto de la siguiente lista, que iré actualizando conforme vaya leyendo los libros pertinentes:


1.- Amarillo ---> 
2.- Morado/Lila ---> 
3.- Rojo ---> 
4.- Rosa ---> 
5.- Naranja ---> 
6.- Azul claro ---> 
7.- Azul oscuro ---> Entre extraños (Jo Walton)
8.- Verde claro ---> 
9.- Verde oscuro ---> 
10.- Marrón/Beige ---> 
11.- Gris ---> Ritos funerarios (Hannah Kent)
12.- Negro ---> 
13.- Blanco --->  Guerra y paz (Lev N. Tolstói)