lunes, 18 de enero de 2016

Series vistas en 2015 (III)

Jonathan Strange & Mr. Norrell (Miniserie 7 caps.;2015)


Por fin llegó a nosotros en el mes de mayo del pasado año la miniserie de siete capítulos de Jonathan Strange y el señor Norrell, basada, como es bien sabido, en uno de mis libros favoritos. La expectación era grande y el resultado no me defraudó para nada. Como adaptación es muy fiel y me encantó ver cómo todo lo que había leído cobraba vida y tenía rostros. El casting es ideal, los escenarios muy cuidados y el montaje muy acertado, ya que sabe mantener la intriga en todo momento.

El argumento es el mismo que en el libro: Gilbert Norrell, mago práctico en una Inglaterra donde ya no existe la magia desde hace tres siglos, desea volver a instaurarla en el país. Pronto sus habilidades se hacen notar y comienza a trabajar para el gobierno, inmerso en las Guerras Napoleónicas. La prometida del ministro de defensa fallece repentinamente y Norrell la devuelve a la vida, abriendo para ello una peligrosa puerta entre el mundo de los duendes y nuestro mundo. A su vez, toma como pupilo al joven y floreciente Jonathan Strange, un mago de nueva hornada con un talento superior al del ególatra Norrell. Hasta ahí puedo contar.

Se ha comentado mucho que Bertie Carvel no gustaba como Strange, porque físicamente no se parece al del libro (al principio se rumoreó que podría haber sido Tom Hiddleston), pero a mí me gustó mucho. Me encantó su actuación porque creo que le da toda la vida y la esencia que había imaginado en Jonathan Strange cuando leí el libro. Para Norrell tenemos a Eddie Marsan, al que conocí en las películas de Sherlock Holmes de Guy Ritchie. Se mete en el papel de forma genial, y le da a Norrell toda esa vileza y enjutismo que le caracterizan. Y el villano es genial, tanto en la caracterización como en el trabajo del actor (Marc Warren). ¡El mejor malo desde Voldemort! El resto del elenco, como decía al principio, es genial (y muy amplio, así que no me voy a extender uno por uno).
Podría decir muchas cosas, pero serían todas positivas y tampoco quiero repetirme. Sin embargo, quiero reiterar mi entusiasmo con esta serie y lo impecable que me pareció su ejecución. Como adaptación es lo mejor que podía desear y sin duda se va de cabeza a mi top de "mejores adaptaciones". Y ahora tengo ganas de volver a verla.

Breaking Bad (Completa: Temps: 1-5; 2008-2013)


El año pasado decidí probar suerte con Breaking Bad, serie que para mí era la gran desconocida hasta el momento. Llevamos unos cuantos años que la gente no hace más que hablar de ella, pero nunca me había decidido a verla y, además, mis nociones eran muy escasas. Sabía que trataba sobre drogas y un hombre con cáncer terminal que se ponía a fabricarlas para dejarle un buen dinero a su familia después de morir, pero nada más. Y menos mal, porque me encanta que las series, libros, etc., me cojan por sorpresa. En fin, que cuando empecé a verla, libre de spoilers, ya no pude parar, caí de lleno en esa espiral de Breaking Bad en la que ha caído tanta gente, la vi entera en nada y pasó a formar parte de mis series favoritas de la vida.

El personaje principal es Walter White (Bryan Cranston), un profesor de química de instituto que vale para mucho más porque es un genio en la materia, pero se encuentra atrapado en este trabajo, en plena crisis de los 50 y con un cáncer de pulmón muy agresivo recién diagnosticado. No tiene seguro médico, tiene un hijo adolescente con parálisis cerebral y su mujer está embarazada de un bebé que no ha sido buscado. Un día, Walter da por casualidad con Jesse Pinkman (Aaron Paul), un antiguo alumno metido en líos de drogas, así que al bueno de Walter no se le ocurre otra que colaborar con él para ganar un dinero que dejar a su familia cuando él ya no esté. Así es como se hace cocinero de metanfetamina, mientras Jesse se encarga de la distribución. Pero nada es tan sencillo como parece, ya que la policía siempre les pisa los talones (y además el mandamás de antidroga es el cuñado de Walter), y las calles y el mundo del narcotráfico dan auténtico pánico. Pero Walter no tiene nada que perder...

Creo que hasta ahí puedo contar, porque lo interesante es ir viendo la evolución de Walter y de todos quienes le rodean, cómo se le va yendo de las manos, cómo se las ingenia para escapar de la policía y, en definitiva, cómo se va corrompiendo poco a poco a sí mismo y todo lo que toca. Pues eso mismo: Breaking Bad, es un título muy bien escogido. 

La serie me gustó más de lo que esperaba y siempre tuvo la capacidad de sorprenderme. Había oído decir que era bastante lenta, pero a mí me gustó el tempo; sí es lento pero muy cómodo de ver, porque la verdad es que pasan cosas aunque sea despacio y lo hace de forma lógica para ir preparándote para lo que está por venir. 

Los personajes, sobre todo los dos protagonistas, me encantan. Walter White me parece enorme, y Jesse Pinkman va sufriendo una evolución que me atrapó por completo. La familia de Walter (Skyler y Walter Junior) son personajes necesarios y con unos perfiles muy realistas. No siempre me cayeron bien durante la serie, pero sin ellos tampoco sería lo mismo. Un personaje que me encantó fue Hank, el cuñado de Walter, jefe del departamento antidroga y que en un primer momento va de machito, pero lo único que hace es ponerse una coraza. Un personaje muy, muy interesante.

A pesar de que la serie es muy dramática en general y bastante deprimente, tiene unos momentos de humor ácido y negro que son geniales. Destacan conversaciones entre Walter y Jesse, porque el segundo va siempre muy colocado y a veces eso le hace ser muy corto de miras. Y por el aspecto drama hay veces en las que casi me saca una lágrima y todo (esa charla en familia con el cojín en la primera temporada... pufff).

I love Breaking Bad. Hala, ya lo he dicho.

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